domingo, 27 de diciembre de 2009

Para formalizar a las MyPE

Por: Eduardo Lastra D. (*)

Cuando hablamos de empresas en el Perú, nos estamos refiriendo a organizaciones que entregan productos (tangibles o intangibles) al mercado, generándose diferentes niveles de rentabilidad. Estas organizaciones empresariales las clasificaremos como: Empresas grandes (800), empresas medianas (11,000), empresas pequeñas (50,000) y micro empresas (3´200.000.000). Donde las micro y pequeñas empresas (MyPE) suman tres millones doscientas cincuenta mil, constituyendo el 98% del total de las empresas del país, que producen el 42% del PBI, ocupando al 75% de la fuerza laboral.

Es común decir que las MyPE se caracterizan por su informalidad, baja productividad y muy poca capacidad asociativa. Sin embargo, la otra cara de las MyPE, nos presenta millones de casos de éxito –de los cuales sòlo los más llamativos son televisados-, pero todos merecerían serlo, porque la sobrevivencia en sí misma es un verdadero heroísmo cotidiano, que las MyPE realizan a pesar de las trabas de las entidades del Estado, que preocupadas por conseguir la “legalidad” burocrática, olvidan la promoción de la auténtica formalidad de todas las empresas del país y por cierto de las MyPE.

Como sabemos, legalidad es tener las mejores leyes y no cumplirlas; tener las mejores certificaciones de calidad y no actuar de acuerdo a sus procedimientos; golpearnos el pecho y rasgarnos las vestiduras y no practicar la Caridad bien entendida, que no es dar lo que nos sobra. Es bueno establecer pautas y normas de convivencia civilizada, es decir, está bien establecer la legalidad; pero, no es suficiente: ¡Nos urge la formalización en todo!, que en verdad es atender el fondo del asunto.

En lo que respecta a las micro y pequeñas empresas, su formalización tiene que ver con: 1.-Promover desde el hogar el espíritu emprendedor. 2.-Proporcionar a los estudiantes conocimientos y facilidades para que estos se vinculen de manera sostenida con la actividad productiva y empresarial. 3.-intensificar la capacitación empresarial para los actuales empresarios de las MyPE, a través de los medios de comunicación social y eventos masivos a gran escala. 4.-Asumir en serio el desafío de la simplificación administrativa, para que la burocracia esté al servicio de las MyPE y no al revés. 5.-Facilitar el acceso oportuno de las MyPE a las fuentes blandas del micro-financiamiento. 6.-Establecer una asesoría estructurada para la identificación y aprovechamiento de mercados locales e internacionales. 7.-Repensar, con criterios de justicia tributaria, las obligaciones de la micro empresa en este campo. 8.-Propiciar la autentica asociatividad representativa de las MyPE. 9.-Viabilizar una integración vertical inteligente de la mediana y gran empresa con las MyPE, cara a la búsqueda de la competitividad productiva nacional. 10.-Gestionar más eficientemente los recursos, que para las MyPE tienen las fuentes de cooperación internacional.

Por otra parte, para que la formalidad, entendida como el funcionamiento eficiente, eficaz y efectivo de cualquier entidad, se vea materializada en la conducta de todas las MyPE, seguimos pensando que todo el aparato administrativo del Estado debe participar, bajo la batuta de un ente coordinador supra-ministerial. Mientras tanto, nos agradaría ver que el Ministerio de la Producción, ahora con nuevo titular, actúe con sentido estratégico y mayor diligencia operativa. Si en todo este desafío logra la participación activa de las municipalidades, sería su mejor aporte a la formalización. Mientras tanto las MyPE seguirán produciendo, a pesar de todas las limitaciones. Como siempre.

(*) Presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo Empresarial y director de Mundo MyPE

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Solidaridad y desprendimiento

Por: Eduardo Lastra D. (*)

Con mucho sacrificio económico, papa y mamá, habían ahorrado para que en esa Navidad hubiera en la cena un hermoso y apetitoso pavo. Imaginaban la alegría de sus cuatro hijos saboreando el delicioso y jugoso pavo, que sería un buen ingrediente del clima navideño, que siempre lo consideramos lleno de paz y amor.

A medida que avanzaba la tarde, y el ajetreo en la cocina se hacía más frenético, gracias al entusiasmo de la mamá, también el resto de la familia se contagiaba de la expectativa favorable por lo que sería ese encuentro alrededor del representativo animal, el pavo.

La familia había programado cenar temprano, a eso de las 10 de la noche, para tener una agradable y muy familiar sobremesa, que culminaría con la entrega de los regalos, que dentro de sus vistosos envoltorios, ya adornaban al pie del arbolito, que por décimo año se veía imponente con su verde algo descolorido, pero con muchos adornitos a cuestas.

Faltando algunos minutos para la hora acordada de sentarse a la mesa, llegaron dos de los hijos que acababan de hacer sus compras en un concurrido mall, colocaron sus respectivos regalos junto a los demás y en voz alta dijeron: “!A comer!”.

La mesa lucía verdaderamente linda, y el pavo al centro impresionante; pero mejor aún provocativo. El papá, tendría la honrosa tarea de cortar el pavo y servir a cada quien su correspondiente “presa”, para que lo disfruten y la pasen bien. El jefe de la casa de puso en pie, empuño el cuchillo con una mano y el gran tenedor con la otra, y se preparaba para dar el gran primer corte, cuando casi al unísono, sus cuatro hijos reclamaron: ¡yo quiero la pierna!.

Volvamos por un momento a la realidad que estamos narrando. Hay seis comensales, cuatro de ellos quieren cada uno “su pierna de pavo”. Pero, hasta donde sabemos esta ave solamente tiene dos piernas. ¿Cuál es la solución?

La posibles opciones de salir de este impasse pueden ser: Que papá como repartidor oficial diga a quien le toca cada porción y por lo tanto las disputadas piernas. A cada hijo le podría corresponder media pierna. Las piernas podrían ser para los papás y los hijos a mirar se ha dicho. Si se apela a la suerte, ella diría a quiénes les tocaría las piernas. Pero, como dicen los jueces. “las sentencias favorecen a unos y perjudican a otros, no pueden contentar a todas las partes”.

La anécdota nos recuerda que las pujas distributivas, la lucha por los intereses y antojos particulares, para que sean resueltas de manera justa y armoniosa, es decir civilizadamente, requieren de una alta dosis de solidaridad y de desprendimiento.

Vemos situaciones donde a pesar de las carencias materiales, es perfectamente vivible un ambiente de confraternidad, de comprensión y de compartir lo poco que se puede tener. Y esto no sólo tiene que ser en Navidad, sino todos los días de la vida. Hacerlo realidad, donde nos toque estar, es el gran desafío de la humanidad.

¡Feliz Navidad!

(*) Presidente de ILADE y Director de Mundo MyPE
elastra@mundomype.com
Cel: 9.9617.8473

lunes, 30 de noviembre de 2009

¡Atención con este caso de éxito!

Por: Eduardo Lastra D. (*)

¡Si se puede! ¡si funciona!, pensé, mientras escuchaba el informe de resultados del Proyecto MyPE Competitiva que auspició USAID/Perú, en Colombia, Ecuador, Bolivia y Perú. En lo que concierne a Perú, la inversión habría sido de unos once millones de dólares para los tres años de operación.

Los logros en nuestro país son importantes en sí mismos y por su impacto. Sí debemos destacar que apuntaron hacia aspectos fundamentales: El fomentar la formalización y el desarrollo empresarial a través de la reducción de barreras burocráticas. Promover el desarrollo de alternativas de financiamiento para las MyPE. La mejora de las capacidades estratégicas y de gestión de las MyPE en la cadena exportadora.

Lo más destacable es que para la ejecución de esas líneas de acción, MyPE Competitiva, administrado por menos de una veintena de personas, pudo coordinar y articular la participación de instituciones públicas y privadas como ministerios, municipalidades, dependencias autónomas, entidades financieras, gremios empresariales, universidades, y la de numerosos consultores independientes.

La economista Angélica Matsuda, quien fuera sub directora de MyPE Competitiva, como segunda a bordo de su colega Juan Carlos Mathews, director ejecutivo, terminó su presentación con dos reflexiones:

Primera: “El trabajo coordinado entre el sector público, sector privado y la cooperación internacional es imprescindible para avanzar en reformas sostenibles”. Segunda: “El sector académico se encuentra aún sub utilizado. Fomentar su mayor integración con los demás sectores puede ser una buena oportunidad, para explorar nuevos temas y expandir a mayor velocidad cualquier avance”.

En varias ocasiones, hemos sugerido la necesidad de un ente supraministerial coordinador que catalice los esfuerzos y recursos del Estado, la sociedad civil y de las mismas micro y pequeñas empresas, para contribuir así con la formalización y la inclusión social, al atender las posibilidades de crecimiento de las MyPE. MyPE Competitiva ha validado la viabilidad de esa propuesta.

Se anunció la posibilidad de un MyPE Competitiva II, ojalá, y si entonces se une al esfuerzo de una agencia nacional que bregue en la misma línea su impacto catalizador sería impresionante.

(*) Presidente de ILADE. Director de Mundo MyPE

lunes, 9 de noviembre de 2009

Capacítate para progresar

Cuando recomiendo a los empresarios y sus trabajadores actualizarse y perfeccionarse, me responden: “Ya estoy viejo”, “eso no es para nosotros”, “eso es un gasto de dinero” y muchos otros pretextos inmovilizadores. La verdad es que, para adecuarnos a los cambios constantes en los mercados y en la tecnología necesitamos capacitarnos constantemente.

El empresario que quiere ser competitivo tiene que prepararse y mejorar, en los aspectos administrativos, productivos, comerciales y directivos, para manejar bien su negocio.

Atiende tu capacitación, sin importar si tienes estudios académicos previos o no, sin desesperarte por la edad que tengas, sin angustiarte por lo limitado de tus recursos económicos.

Recuerda que para que tu negocio sea competitivo, tienes que diferenciarte de la competencia y para ello debes innovar y esto a su vez se consigue solamente con el conocimiento.

La capacitación debe ser constante e integral buscando tu superación en el aspecto personal, familiar y por supuesto en la gestión de tus negocios.

Eduardo Lastra D.
elastra@mundomype.com

domingo, 18 de octubre de 2009

Administra bien el dinero

Habrás conocido a personas que hicieron mucho dinero, pero que ahora están en la miseria. De seguro que el dinero les entraba a manos llenas y también se les iba con mucha rapidez. Muchos creen que les han hecho brujería y que por eso el dinero se les “sala” y se les va de las manos como agua por entre los dedos.

1.-Sin embargo, la causa principal de esta situación es la falta de una adecuada administración del dinero, que comienza con un presupuesto de ingresos y egresos.

2.-Anota inmediatamente las entradas y salidas de dinero al centavo. Recuerda que los ingresos vienen de los clientes. El orden es el secreto de la buena administración.

3.-Vive de acuerdo al nivel de tus ingresos, no gastes más de lo que ganas. Hay personas que sin generar altos ingresos han sabido acumular pequeñas fortunas.

4.-Ahorra. Incluso de la poca ganancia que tengas es bueno que te acostumbres a “guardar pan para mayo”. Tus ahorros son los que te permitirán reinvertir y crecer.


Preguntas y Respuestas:

1.-¿Cada cuánto tiempo debes anotar los ingresos y los egresos?
Rspta.
a).Semanalmente
b).Antes de iniciar una campaña de ventas
c).Inmediatamente que se produzcan

2.-¿De dónde viene el dinero para el negocio?
Rspta.
a).De los clientes
b).Del banco
c).De la Caja Chica

3.-¿Por qué debes ahorrar cuando tienes un negocio?
Rspta.
a).Porque la ley lo exige
b).Porque los bancos regalan premios cuando ahorro
c).Porque me permite reinvertir y crecer

Lic. Eduardo Lastra Domínguez.
elastra@mundomype.com
Celular: 9.9617.8473

sábado, 17 de octubre de 2009

No te duermas en tus laureles

Por lo general, cuando alcanzamos una meta, cumplimos un objetivo o conseguimos una posición de comodidad, nos abandonamos, nos dejamos estar y… “nos dormimos en nuestros laureles”. Olvidamos que cada día es una etapa que nos obliga a comenzar de nuevo. Por eso, no vivas de recuerdos de glorias pasadas, trabaja con dedicación para que tus sueños de tiempos mejores se hagan realidad.

Cuando nos “dormimos en nuestros laureles” nos confiamos más de la cuenta, nos descuidamos y por ejemplo, dejamos de hacer un buen trabajo y la competencia termina superándonos.

Muchas veces habrás pensado: “pero cómo puedo estar mal si yo sigo trabajando tan bien como antes”. Seguramente ya te has hecho obsoleto, estás fuera de onda y no te adecuaste al desarrollo tecnológico.

Esto quiere decir que aunque tus productos sigan siendo buenos, tus competidores ya lo están haciendo mejor que tú, están brindando mayor valor agregado, según las necesidades del mercado.

Los consumidores al compararte con tu competencia, encuentran que estás en desventaja y por eso prefieren a los otros y dejan de comprarte a ti. Si no despiertas, terminarás en quiebra.

Lic. Eduardo Lastra D.
elastra@mundomype.com
Cel. 9.9617.8473

viernes, 16 de octubre de 2009

Del dicho al hecho, hay mucho por hacer

La necesidad de contar con un marco legal que permita realmente apoyar y promover el emprendimiento moderno en el ámbito de la micro y pequeña empresa, nos llevó a tener el año 2003 la Ley 28015, más o menos de avanzada. Sin embargo, pronto se constató que la complejidad del tema MyPE exigía hacer mejoras en dicho cuerpo normativo, preocupación que se tradujo en la propuesta de varios proyectos de una nueva legislación para las MyPE.

No se terminaba de discutir con orden y profundidad las alternativas a la ley vigente hasta entonces, cuando en la avalancha de decretos legislativos que adecuaban la legislación peruana a los términos del TLC con los EE.UU., aparece el DL 1086 modificando la Ley 28015. Como consecuencia, actualmente tenemos el Reglamento de la Ley MyPE, aprobado por DS 008-2008-TR del 30 de setiembre del 2008, que contiene “las disposiciones aplicables a la promoción de la competitividad, formalización y desarrollo de la micro y pequeña empresa y del acceso al empleo decente”.

Podemos decir que hay consenso entre los expertos, académicos, políticos y los propios empresarios de la micro y pequeña empresa, de que las normas actuales son necesarias pero no suficientes, para constituirse en un marco legal verdaderamente catalizador del desarrollo de las MyPE. De manera que, en este campo, la tarea sigue pendiente. Sabemos también, que aun la mejor de las leyes requiere de entidades burocráticas eficientes para implementarlas, lo que se constituye en todo un desafío pendiente en lo que debe ser la reforma del Estado

Recordamos que allá por el año 1996, incursionamos en el tema MyPE, porque entendíamos la naturaleza integral y compleja de la realidad de la micro y pequeña empresa; a diferencia de la concepción que se tenía en ese momento: actividad informal, economía marginal y su atención tenía ribetes de filantropía. Actualmente, la MyPE merece la atención de personalidades muy importantes, estudios de expertos e instituciones de renombre, y en los medios de comunicación abundan espacios que muestran experiencias empresariales de sobrevivencia y de las “más exitosas”.

Cualquier investigación entre los empresarios y trabajadores de la micro y pequeña empresa del Perú, encontrará que junto a los bajos niveles de productividad hay un empuje revestido de pundonor de esos nueve millones de personas, que pese a la precariedad de recursos y el muy limitado apoyo de los gobiernos nacional, regional y local, siguen “parando la olla” y contribuyendo con el tan mencionado 42% del Producto Bruto Interno.

Sostenemos, que cual terreno actualmente baldío por desatención, la micro y pequeña empresa está lista para fructificar si se le facilitan accesos a la capacitación y la tecnología, a las fuentes de financiamiento más justas, a las oportunidades de consorciamiento empresarial. Por eso, felicitamos todos los esfuerzos públicos y privados en esta dirección, pero reclamamos mayor sinergia y dedicación.

elastra@mundomype.com
CEL. 9.9617.8473

domingo, 11 de octubre de 2009

Los créditos para las MyPE

Toda organización empresarial necesita financiar los recursos y las actividades que le permitan lograr sus objetivos. Necesita disponer de dinero para la inversión inicial y para mantener el capital de trabajo. Las fuentes de ese financiamiento requerido pueden ser internas y externas. Las fuentes internas son los dueños del negocio y los clientes (cuando nos hacen pago adelantado) o los proveedores (cuando nos venden al crédito). Si no se contara con este financiamiento interno, nos queda la fuente externa, constituida por las instituciones financieras como cooperativas de ahorro y crédito; cajas municipales, Edpymes, financieras, bancos, etc.

Las entidades financieras para otorgar créditos para negocios, por lo general, exigen que esté en marcha como mínimo seis meses y que pueda garantizar el pago del préstamo con el rendimiento de lo invertido, eso lo averigua con el flujo de caja. Es decir, no te darán crédito sólo porque tengas una garantía de respaldo como casas, terrenos o maquinarias. Es muy importante tu record de cumplimiento con obligaciones crediticias anteriores. Ser sujeto de crédito es clave, por lo que debes cuidar tu imagen de buen pagador.

Te recomiendo: 1.- No sobre-endeudarte, es decir, no recibas más dinero del que puedas manejar óptimamente. 2.-No sobre-estoquearse, o sea, no acumules más mercaderías de las que puedas vender por cada temporada. 3.-Si tuvieras problemas para cumplir con tus pagos, da la cara y pide al funcionario de tu entidad financiera que te ayude con tu caso.

Eduardo Lastra D.
elastra@mundomype.com
Cel: 9.9617.8473

viernes, 2 de octubre de 2009

Percepciones de los dirigentes de las MyPE

Utilizando las ventajas del correo electrónico, durante la semana pasada, realizamos un sondeo entre dirigentes de los gremios más activos de las MyPE, para conocer sus percepciones. Los resultados son los siguientes:

Con relación a la campaña publicitaria que ha lanzado el Ministerio de La Producción, respecto de las ventajas de la actual legislación para promover a la micro y pequeña empresa, un 50 por ciento considera acertada la decisión, mientras que a la otra mitad le parece desfavorable difundir como “la solución plena” una legislación que tiene carencias sustantivas.

Respecto a la situación macro para las MyPE, ahora que el Ministerio de la Producción (PRODUCE) tiene la batuta de su promoción, el 40 por ciento dice que ha mejorado, mientras que un 60 por ciento considera que sigue igual que antes. Nadie señaló que haya desmejorado.

El que, últimamente, las autoridades y muchos expertos, expresen su marcado reconocimiento a la importancia económica y social de las MyPE, significa, para el 70 por ciento de los encuestados, que esto ayudará a que las cosas mejoren para las MyPE en el futuro, y para el 30 por ciento restante que son sólo palabras, que no tendrá mayores consecuencias positivas.

Por otro lado, prácticamente el cien por ciento, de los dirigentes de los gremios encuestados es autocrítico, al reconocer que no hay una autentica representatividad de las MyPE; por lo que expresan la necesidad de encarar con seriedad el tema de la asociatividad de las micro y pequeñas empresas, desde la base, para atender también el desarrollo tecnológico, en coordinación con las dependencias públicas, especialmente los gobiernos locales. Todo esto para forjar la real competitividad de las MyPE, frente a una realidad nacional globalizada.

Muchas gracias a los empresarios-dirigentes que respondieron la encuesta comprendiendo nuestra tarea periodística.

Lic. Eduardo Lastra D.
E-mail: elastra@mundomype.com
Cel.: 9.9617.8473

miércoles, 23 de septiembre de 2009

“Se empresario, para que no trabajes para otro”… What ¡!!!!!!!?????

Para desempeñarse transitoriamente como empresario o llegar a serlo de manera plena, debe asumirse la responsabilidad trascendente, de SER servidor del mercado, de los clientes y demás grupos de interés de la empresa o negocio.

Es decir, en un contexto de competitividad y responsabilidad social empresarial, el empresario tiene que trabajar para su mercado, para sus accionistas, para su personal, para sus proveedores, para el Estado (vía los impuestos) y para el planeta (si no depreda la naturaleza).

Por otro lado, incluso cuando una persona cualquiera desempeña un puesto de “empleado”, si es que tiene la mentalidad y actitud realmente emprendedora, trabajará para su patrón / empleador, como un empresario interno.

Por lo expuesto, es que me llamó la atención -NEGATIVAMENTE- escuchar a un comunicador de temas empresariales, la arenga: “Se empresario, para que no trabajes para otro”

Lic. Eduardo Lastra D.
elastra@mundomype.com


COMENTARIOS RECIBIDOS:

Excelente punto.
Es lo que llamamos ser un trabajador productivo. Aún cuando eres empleado la actitud debe ser el aportar a la producción y productividad. Si eres empresario no es para hacer lo que quieras porque el mercado te pasará la factura tarde o temprano.
Lic. Jesús Aguilar, Vicepresidente de la Asociación de Consultores para la Pequeña y Mediana Empresa (APC-PyME)
crisjesus69@hotmail.com

Apreciado Don Eduardo:
Estoy totalmente de acuerdo con usted con respecto a la nota de "What". Si no generamos una cultura del servicio como una realización suprema del ser humano, la humanidad no tendría esperanzas.
Por otro lado, quisiera referirme a su excelente articulo en la pagina central en Mundo MyPE titulado "El Titanico Microempuje", sobre todo quiero resaltar esa labor de siempre, de apostolado a través de ILADE y Mundo MyPE, que está interesado en dar asesorías integrales a este grupo de emprendedores, cobrándoles tarifas de acuerdo a su capacidad de pago. Dios me permita poder terminar algunos compromisos pendientes y darme un tiempo para apoyarle en tan buena tarea.
Nahum Roldan, Ingeniero Mecánico
nahumroldan44@hotmail.com

De acuerdo
Sergio Alvarez, Consultor de Planeamiento Estratégico
nuevosur@gmail.com

Totalmente de acuerdo. Por eso estamos careciendo de verdaderos profesionales que se hagan respetar en las empresas para las que trabajen. Todo aquel con espíritu emprendedor en el Perú quiere ser empresario de la pequeña empresa en lugar de ser un sobresaliente profesional. Así abundan las microempresas informales y escasean los buenos técnicos. Y no es por falta de escuelas.
José Luis Tovar, empresario
neodeter@sni.org.pe

viernes, 18 de septiembre de 2009

Jornada Empresarial

Jornada Empresarial:
"Todo lo que debe saber para manejar un negocio y no fracasar".

Fecha: Domingo 27 de setiembre de 2009
Horario: de 3:30 de la tarde a 7 de la noche
Lugar: Auditorio de la Cámara de Comercio de Lima.
http://www.mundomype.com/
http://www.facebook.com/mundomypeperu

martes, 11 de agosto de 2009

Work Shop para emprendedores

“Cómo ser un Empresario Competitivo de la MyPE”.
Dicta: Lic. Eduardo Lastra D.
Fecha: 16 de agosto.
Horario: de 3:30 de la tarde a 7 de la noche.
Entrada: S/. 60 por persona.
Lugar: Cámara de Comercio de Lima (Av. Gregorio Escobedo 396 Jesús María).
Cierre de inscripción: viernes 14 de agosto.
Informes: 424.1201 / 332.6895
Correo: elastra@mundomype.com
Organiza: ILADE
Ver más detalles.

viernes, 31 de julio de 2009

Para dar el gran salto

Se habla mucho de la importancia de las micro y pequeñas empresas, por su aporte del 42% al PBI nacional, ocupar el 75% de la PEA y constituir el 98% de las empresas y negocios en el país. Sin embargo, poco es lo que se hace para incrementar su productividad y mejorar realmente las condiciones de vida de los millones de personas que sobreviven en las MyPE.

Recalco que, no es que no se esté haciendo nada, el problema es que lo que se hace es poco y sin visión estratégica.

Para dar el gran salto en la promoción de las MyPE, necesitamos:
1.-Que en cada uno de los ministerios exista un viceministerio de la MyPE, que mantenga coordinación funcional con un ente supraministerial, de característica básicamente coordinadora y promotora. Esto, debido a la naturaleza transversal de la micro y pequeña empresa; es decir, que la encontramos en todos los sectores económicos. Solamente así, tendremos un sistema de promoción y apoyo a los tres millones doscientos cincuenta mil MyPE.

2.-Que las municipalidades asuman su función de agentes del desarrollo local, mediante la ejecución de acciones de inclusión económica y social que involucren a las MyPE de su circunscripción. Esto es, facilitándoles un ambiente favorable para hacer negocios.

3.-Que la capacitación productiva, comercial y de gestión de negocios se dinamice y expanda, gracias a una acción público-privada de todos los agentes facilitadores.

4.-Que se fomente la mentalidad asociativa tanto para el aspecto productivo y tecnológico como para una más democrática representación sectorial.

5.-Que la promoción de las MyPE sea una estrategia integrada al desarrollo del empresariado nacional competitivo y ético.

martes, 28 de julio de 2009

Para sacarle provecho al estudio a distancia

Actualmente existen muchos programas de capacitación a distancia para estudiar en casa o el centro de trabajo. Se comprende que esta modalidad de estudio es para personas que no pueden participar en las modalidades presenciales, que consiste en asistir a un lugar fijo, en un horario determinado, donde un instructor imparte los conocimientos y guía trabajos en grupo con relación a un temario específico.

Por su parte, la modalidad a distancia exige que uno en su hogar o centro laboral a provecha los tiempos libres o tiempos “muertos” que pudiera tener para dedicarlos al estudio. Sin embargo, la gran complicación, en esta modalidad a distancia, se presenta cuando tenemos dificultad para dedicarnos al estudio por nuestra cuenta.

La recomendación para enfrentar esta dificultad es: disciplinarse. Pero ¿Qué debemos entender por disciplinarnos? Pues en primer lugar, ordenarse.

Ordenarse, en este caso, significa que hay que comprometernos a utilizar realmente los momentos libres que se nos puedan presentar. Y aunque no se presentaran esos tiempos libres, dedicar determinada cantidad de minutos al estudio.

Otra recomendación importante se refiere a tener a la mano su material de estudio. Muchas veces cuando vamos a visitar a un cliente, por ejemplo, tenemos que esperar para que nos atienda y si no tenemos nuestro material de estudio, perdemos una excelente oportunidad de avanzar con nuestra capacitación.

Sería interesante que usted nos cuente cuál es su método para estudiar por su cuenta, para que lo compartamos con nuestros lectores. Escríbanos a elastra@mundomype.com

Eduardo Lastra D.
elastra@mundomype.com

Las dudas que “matan”

Es frecuente que tengamos dudas cuando estamos pensando iniciar un negocio nuevo o lanzar algún nuevo producto en la empresa que ya tenemos. El que seamos asaltados por indecisiones no significa que suframos de algún tipo de enfermedad, ni que seamos distintos a las demás personas, a las que las vemos muy seguras de sí mismas.

Todos nos sentimos agobiados por interrogantes como: Me lanzo o no me lanzo, me embargo o no en ese proyecto, me endeudo o no me endeudo, compro o no compro, me salgo a no de mi actual empleo para hacerme empresario. El tener estas dudas, en realidad es muy normal en cualquier persona responsable que no quiere cometer equivocaciones.

Las personas arriesgadas y decididas, saben que los riesgos de equivocarse y cometer errores no se eliminan totalmente en ninguna decisión. Aun usando los más sofisticados modelos de toma de decisiones, lo único que se está haciendo es reducir, minimizar los riesgo de fracaso.

Por eso, los empresarios tenemos que aceptar el hecho de que en todas nuestras decisiones estamos corriendo riesgos. En ese sentido, es que usamos la frase: en los negocios se gana y se pierde. O que unas son de cal y otras son de arena.

Eduardo Lastra D.
elastra@mundomype.com

La importancia de conseguir y aplicar los conocimientos

El proyecto de USAID, MyPE Competitiva, que dirige Juan Carlos Mathews, acaba de editar una colección para la pequeña empresa, conformada por ocho volúmenes: Competitividad, Plan de Negocios, Finanzas y Financiamiento, Propiedad Intelectual, Franquicias, Estrategia y Una MyPE con Calidad. Estos libros han sido escritos por destacados profesionales especialistas en cada una de los temas.

Vemos pues cada vez con más frecuencia la aparición de fascículos y libros con temas empresariales, dirigidos a los emprendedores y empresarios de la micro y pequeña empresa.

Todos los esfuerzos que se realizan, desde todos los ámbitos y posibilidades, en términos de entregar al mercado empresarial las diferentes publicaciones, conteniendo conceptos y técnicas para mejorar la gestión de sus negocios o empresas, nos parecen loables.

Felizmente que los conocimientos no ocupan espacio y por eso somos los empresarios, los que estamos obligados a conseguir y capturar la mayor cantidad de esos conocimientos. También, por cierto, los empresarios tenemos la responsabilidad técnica, social y moral de ir actualizándolos permanentemente.

Porque los conocimientos son la herramienta fundamental con la que vamos a sacar adelante nuestros negocios. El que se descuida en cuanto a la adquisición, actualización, perfeccionamiento y a la aplicación de dichos conocimientos, sufrirá sus consecuencias al verse expulsado del mercado.

Eduardo Lastra D.
elastra@mundomype.com

sábado, 4 de julio de 2009

Eventos

02 de agosto: VII Jornada Empresarial.

16 de agosto: Work Shop.

www.mundomype.com

www.facebook.com/pages/Mundo-Mype/92137917330

viernes, 3 de julio de 2009

Precisiones que avanzan

Me da mucha satisfacción, escuchar que cada vez más son los especialistas y dirigentes de las MyPE, que coinciden con la campaña que lanzamos hace tres años en nuestro periodico MUNDO MyPE, para NO decir "micro y pequeños empresarios", SINO EMPRESARIOS DE LA MICRO Y PEQUEÑA EMPRESA.

Pues, SER Empresario es una condición y ESTAR en la micro, pequeña, mediana o grande empresa, es solamente una 'situación' que puede cambiar.

Expresarnos con propiedad es parte de la formalidad y por lo tanto de la competitividad.

Eduardo Lastra D.

jueves, 11 de junio de 2009

¡No quiero ser congresista!

En vista de los numerosos mensajes de felicitación por mi comentario: “Oír y Escuchar”, y la sugerencia que me hacen de ingresar a la política, les recuerdo lo que escribí en octubre del 2005, y acerca de lo cual me ratifico.


¡NO QUIERO SER CONGRESISTA!

Por: Eduardo Lastra D. (*)


“Eduardo ya es hora que entres a la política tú que tienes tanta llegada con las MyPE”, me dijo un amigo con la más amplia de sus sonrisas; y añadió muy circunspecto “estoy participando en un movimiento partidario con cuyos dirigentes quiero contactarte”.

Luego de agradecerle tan noble y halagadora propuesta, le dije que no tengo que “entrar” a la política; porque ya vengo “haciendo política” -en el sentido de influir en la conciencia de la ciudadanía propósitos constructivos-.desde mis épocas de dirigente estudiantil en la universidad (1965); mi actividad de periodismo económico desde 1980 (con la revista Avance Económico), de periodismo radial desde 1992, de periodismo televisivo (Mundo MyPE) desde mayo de 2005, y desde 1996 capacitando a miles de empresarios de la micro y pequeña empresa.

También le expliqué, que una campaña política supondría ofrecerles a los empresarios de las MyPE (mis potenciales electores) que yo como congresista resolvería sus problemas. Pero justamente, NO creo que eso pueda ser posible. Ya otros lo han demostrado, pues llegaron a cargos político muy importantes gracias a las ilusiones y votos de los empresarios de la micro y pequeña empresa. Y los problemas de las MyPE siguen casi intactos.

En todo caso el único problema que se resolvería si yo llegara a ser congresista, es el mío y el de mi familia, pues la nada despreciable remuneración “congresal” estoy seguro que disipa más de una preocupación existencial.

Para que las iniciativas lleguen a convertirse en leyes (inclusive las que sean realmente viables y útiles) no es indispensable ser legislador. Eso también ya lo he experimentado, al contribuir a que en la Ley 28015 se hable de MyPE y no de PyME. Mi modesto aporte ha sido desde la propuesta de ideas y de su constante difusión entre los que son y pueden ser hacedores de normas legales y de política.

Las expresiones de agradecimiento por teléfono, la maravilla del correo electrónico y personalmente de miles de mujeres y hombres, que sienten que mi aporte de ideas les sirve para seguir batallando en la generación de sus ingresos y de su autorrealización como empresarios, eso me confirma que esto es lo mío.

Por los miles de personas que me sintonizaban por radio, que veían mi programa de televisión, y por los miles de empresarias y empresarios MyPE que han asistido a mis conferencias y que tienen alguna opinión favorable de mí, es que reitero mi promesa de no aparecer como candidato en ninguna lista.

Prometo también, que continuaré en la visión de ser el que te ayude a tener éxito como empresario de MyPE y la misión de entregarte: Visión y entusiasmo, Arenga y reflexión, y Realismo y humildad, para construir un mejor país, desde el negocio que tengas, sintiéndote servidor públicos desde la actividad privada.

(*) Presidente de ILADE y director de Mundo MyPE. 13 de Octubre de 2005.

miércoles, 10 de junio de 2009

Oir y escuchar

Cuando el Estado, es decir los funcionarios públicos, olvidan o no realizan adecuadamente la función democrática de hacer que los ciudadanos participen, la sociedad no tendrá sana convivencia.

Actualmente, es común, pero no bueno, que apenas se promulga o dicta una norma, ya sea de nivel municipal, regional o nacional, comienzan las protestas buscando su modificación o derogación.

¿Es imposible lograr, que por el contrario, la población festeje la dación de una determinada norma?

No, simplemente necesitamos que los funcionarios públicos de todos los poderes y niveles, recuerden que:

1.-Están para solucionar problemas y no para crearlos.
2.-No son dueños del país, ni de los puestos que ocupan.
3.-Deben aprender a ver a los ciudadanos como sus clientes.
4.-Si no se sienten servidores públicos, la verdad que no sirven.
5.-Están obligados a tener una actitud y una práctica dialogante, permanentemente.

Eduardo Lastra D.
elastra@mundomype.com

miércoles, 20 de mayo de 2009

Casos de éxito

Por: Eduardo Lastra D. (*)

En una reciente entrevista radial, me preguntaron qué pienso de los casos de éxito que se publican y publicitan, mostrando el ascenso que han tenido algunos emprendedores, que comenzaron muy de abajo y ahora son empresas grandes.

Respondí, que me parece muy bien que se difundan esas experiencias exitosas, porque son ejemplos concretos de que sí es posible hacer empresa en nuestro país, a pesar de todas las dificultades que todavía se dan, especialmente para los pequeños emprendimientos. Tanto creemos en su positivo efecto demostración, que desde 1996 en nuestro programa radial, luego en la TV y actualmente en nuestro periódico MUNDO MyPE, presentamos lo que llamamos “Testimonios Empresariales” de los empresarios de las MyPE.

Sin embargo, nosotros no mostramos a los que fueron MyPE y que ahora ya son grandes compañías. Presentamos los casos de los empresarios que sobreponiéndose a todos los problemas, siguen manteniendo los pocos puestos de trabajo que han podido generar y que se esfuerzan por insertar en sus pequeños negocios los conceptos y las técnicas de la gestión competitiva, a expensas de sus precarios recursos económicos.

Esto lo hacemos, porque alentamos la búsqueda de la competitividad relativa en cada una de las unidades empresariales, independiente de su tamaño; porque estamos convencidos que si los tres millones doscientos cincuenta mil empresarios de las MyPE del Perú, pudieran creer que desde su pequeño negocio están sirviendo al país, al atender adecuadamente a sus clientes, con buen trato, buena calidad y precios justos, estarían contribuyendo con elevar la productividad y por tanto los índices de desarrollo de toda la sociedad.

También creemos que es imposible que los 3´250.000 micro y pequeñas empresas del Perú se transformen en medianas y grandes compañías; entonces no tienen que esperar a crecer, para recién de grandes desempeñarse dentro de los parámetros de la competitividad productiva. Aquí y ahora, las MyPE podemos y debemos actuar, con criterios y conductas de plenitud empresarial. Esto es, trabajando sostenidamente para ser eficientes, eficaces y efectivas.

(*): Presidente de ILADE y director de Mundo MyPE.

martes, 12 de mayo de 2009

¿No pasa nada?

Nuestra tarea de consultoría a los empresarios de la micro y pequeña empresa y de periodismo especializado, nos da la privilegiada posición de tomadores del pulso cotidiano de la realidad de las MyPE de nuestro país.

Desde esa perspectiva, es que podemos decir que los empresarios de la micro y pequeña empresa, sienten que luego del “alboroto” que se armó para conseguir que la “rectoría” de las MyPE pase del Ministerio de Trabajo al de la Producción, y de la modificación de la Ley 28015 por el DL. 1086. “No pasa nada”.

Esta opinión que recogemos en el día a día, sentimos que no está alejada de la realidad, cuando el lunes 11 de mayo, en la sesión de la Comisión de Producción, MyPE y Cooperativas, escuchamos tanto al Dr. Javier Rizo-Patrón Larrabure, de INDECOPI como al Dr. Víctor Zavala Lozano, de la Cámara de Comercio de Lima, exponer acerca de las trabaja burocráticas, que la Administración Pública continua poniendo al esfuerzo emprendedor de la micro y pequeña empresa de nuestro país.

Por nuestra parte, hemos sostenido, en reiteradas ocasiones, que la problemática de las MyPE por tener una característica de transversalidad -hay MyPE en todos los sectores económicos- requiere de una entidad administrativa supra ministerial, que ejercer función promotora y coordinadora de segundo piso. Así, podrá coordinar los esfuerzos y recursos de las dependencias, nacionales, regionales y especialmente las locales, que apoyen el surgimiento y desarrollo de los emprendimientos privados de pequeña escala.

Generar y mantener un verdadero ambiente favorable para hacer negocios, que apoye a las MyPE, que ya están contribuyendo con el 42% del PBI nacional y ocupando al 75% de la fuerza laboral del país, significa fortalecer la iniciativa y actividad empresarial en general. Porque, sin una articulación moderna de nuestro aparato productivo, la competitividad de nuestro país será apenas una ilusión pasajera.

Trabajar en y por la base de la pirámide empresarial de la sociedad, es atacar problemas de pobreza y desempleo. Es cumplir con la inclusión y la responsabilidad social.

miércoles, 22 de abril de 2009

Institucionalidad y CTS

Todos nos llenamos la boca diciendo que queremos un pais institucionalizado; es decir, donde las instituciones sean respetables y respetadas. Lamanetablemente, en los hechos, borramos con el codo lo que escribimos con la mano.

Ejemplos: El FONAVI, fondo que debió servir para construir viviendas, se utilizó para construir carreteras y las firmas de sus reclamantes se pretende usar para dar "nacimiento" a algún partido político; el CTS, Certificado de Tiempo de Servicios, que es un fondo para que el trabajador lo disponga cuando pierde su empleo (casi como un seguro de desempleo), se está destinando para otros fines.

Lo más triste de todo, es que quienes deben ser los forjadores de la conciencia de la institucionalid, como los legisladores y los funcionarios, son los primeros en desnaturalizar los conceptos y las normas.

sábado, 18 de abril de 2009

¿Es lo mismo constituir una persona jurídica y hacer empresa?

Me preguntan con mucha frecuencia numerosos lectores de Mundo MyPE: ¿Es lo mismo constituir una persona jurídica y hacer empresa?

Mi respuesta: NO. Es como diferenciar Boda y Matrimonio.

Podemos tener una linda y publicitada boda y un fracasado matrimonio. De manera similar, podemos haber constituido un persona jurídica con mucha ilusión, considerable capital social, con muy distinguidos socios y en la notaria pública más famosa; pero que ni siquiera llega a funcionar; los socios terminan peleados y querellándose ante los tribunales; o si funcionó lo hizó para engañar a sus clientes y no pagar sus obligaciones al fisco.

Por eso digo que:

-Hacer empresa, es manejar el negocio con formalidad, buscando que sea rentable y competitiva.

-Hacer empresa, es aceptar que estamos al servicio del mercado y de nuestros clientes. Es trabajar sin desmayo para entregar un buen producto que cada día mejora, a los precios más adecuados y en el lugar y momento que el cliente lo requiere.

-Hacer empresa, es determinar adecuadamente nuestros costos de producción, los administrativos y los de ventas. Esforzarnos por mejorar nuestra productividad, que es lograr la mejor relación entre los recursos que usamos y la producción que obtenemos.

-Hacer empresa, es esforzarnos por lograr que en nuestro negocio todo esté ordenado, limpio y convenientemente decorado (con buena vista estética).

-Hacer empresa, es cumplir con nuestras obligaciones tributarias y los derechos laborales de nuestros colaboradores (sean extraños o familiares).

-Hacer empresa, es contribuir con la protección del medio ambiente y la lucha contra la corrupción.

Porque hacer empresa significa todo esto, digo que el que se mete a esta noble misión TIENE que asumir la trascendente responsabilidad de SER UN EMPRESARIO como se debe. Esto independiente del tamaño que pueda tener la empresa o negocio (micro, pequeña, mediana o grande).

Lic. Eduardo Lastra D.
Presidente de ILADE
Director de MUNDO MyPE
Consultor MyPE

Foros y foros

Agradezco a los empresarios de las MyPE que tienen o tuvieron alguna responsabilidad dirigencial o gremial, que me preguntan: si estuve y en todo caso qué opino del Foro que se realizó en Huaycan, el 25 y 26 de marzo pasado, liderado por ForoMyPE.

Mi respuesta-comentario es:

  1. Muchas gracias por considerar que mi opinión puede serles de alguna utilidad.
  2. No asistí, porque fui a dictar una conferencia a la Municipalidad de Rio Negro, Satipo, Junín.
  3. A pedido de Marco Loayza, Director Ejecutivo de ForoMyPE, si apoyé ese evento con publicidad en mi periodico MUNDO MyPE, cuyos ejemplares envié para obsequiar a los participantes.
  4. Se me dijo que asistirían unas mil personas, y sé por el mismo Marco que concurrieron el primer día unas 400 personas, y el segundo día menos aún. No está mál, porque hay muchas reuniones de este tipo que con la participación de cien (100) personas se dan por satisfechas.
  5. Me parece bien que las asociaciones de la micro y pequeña empresa, fomenten toda clase de reuniones de información, análisis y de toma de decisiones. No solamente en visperas de elecciones, sino permanentemente. La construcción de una verdadera asociatividad representativa así lo exige. Sin olvidar, por supuesto, la asociatividad productiva.
  6. Si me gustaría ver que en cada distrito, en las provincias, en las regiones, y a nivel nacional, que hayan representaciones-representativas (no es juego de palabras) de la micro y pequeña empresa, preparadas para dialogar con el gobierno ( local, regional y nacional), tanto la problemática como las soluciones viables para las MyPE. Buscando resolver prblemas. Imaginemos la fuerza representativa de más de tres millones de empresarios de las MyPE, trabajando organizadamente y autofinanciando sus tareas de propuestas y construcción del desarrollo del país.
  7. En este contexto, espero que el vice-ministerio de Produce haga su labor catalizador, de facilitar la presencia de una representación-representativa de las MyPE peruanas, cuanto antes.

Lic. Eduardo Lastra D.
Presidente de ILADE
Consultor MyPE

jueves, 9 de abril de 2009

Felicitaciones al personal de C & C Automatización S.R.L.

Me alegra mucho que el gerente de esta empresa, Julio Castillo quien conjuntamente con su socio Raúl Calloapaza, están participando en el Diplomado Gerencia y Liderazgo de ILADE, alienten entre su personal la capacitación constante, utilizando la creatividad, para que con los menores recursos materiales posibles, pero, con gran responsabilidad y deseo de superación, practiquen formas sencillas de actualización, bajo el principio de la autodidactía.

También es cierto que los gerentes o jefes, no seríamos nada si no tuvieramos buenos colaboradores; en ese sentido quiero felicitar a los demás trabajadores de C & C Automatizacion SRL:

- Mónica Pauca (Secretaria). -Roque Palomino (Supervisor).
- Fredy Supo (Supervisor).
- Rubén Lino.
- Walther Calloapaza.
- Walther Barbarán.
- Luciano Yura.
- Remigio Matos.
- Ricardo Montero.
- Víctor Bruno De la Cruz.
- Luis Barrial.
- Williams Huanay.
- Edgar Cuti.
- Jhony Cuti.
- Abelardo Luna.
- Yuri Remuzgo.
- Roberto Condor.
- Abraham Galdo.

Felicitaciones a todos, por invertir tiempo, esfuerzo y esperanza en la capacitación que es la herramienta más poderosa para progresar.

Pregunta de: Olga América Lázaro Díaz

Pregunta de: Olga América Lázaro Díaz
Profesión: Contadora
Urb. Villa Alegre. Distrito Surco. Lima

¿Cómo mejorar la actitud ante las ventas?

Respuesta:
Estimada Olga América.
Como sabes la actitud está sustentada en las ideas que manejamos.
Entonces, debemos creer que:

a). La venta es una actividad muy importante, porque de ella depende la generación de ingresos de la empresa.

b). Los buenos vendedores, pór lo genral, ganan más dinero que los que se desempeñan en la parte productiva y administrativa de sus empresas.

c). Una visión del trabajo del VENDEDOR o VENDEDORA, es la de ser un (a) solucionador (a) de los problemas de los clientes.

d). La Venta, es un trabajo, oficio o profesión muy rentable y placentero, para las personas a quienes les agrada ayudar a los demás, conversar y ser autodisciplinados.

¡Que todo lo bueno que emprendas te salga bien!
Lic. Eduardo Lastra D.
elastra@mundomype.com

martes, 7 de abril de 2009

Las MyPE y las Cooperativas

La Central de Cooperativas de Servicio, SERVICOOP, organizó el XI Programa de Alta Dirección para Cooperativas, bajo el lema: Crisis y Oportunidad, reto del cooperativismo, el 3 y 4 de abril. Asistieron cerca de 200 personas, entre dirigentes, funcionarios y personal rentado de cooperativas de Ahorro y Crédito, Servicios Múltiples y otros tipos de organizaciones de economía solidaria. A mí me tocó exponer el tema: "Las MyPE y las Cooperativas: Visión Compartida".

El argumento de mi exposición es que la micro y pequeña empresa al igual que la cooperativa, son formas de organizar el esfuerzo productivo de los estratos menos favorecidos de la sociedad, que tienen grandes potencialidades de desempeño competitivos.

Por ejemplo:

Las MyPE canalizan perfectamente las más inimaginables expresiones de la creatividad humana, en lo referente a la satisfacción de las necesidades de los diferentes mercados. Asimismo, las MyPE, al ser unidades económicas y empresariales de muy pequeña escala, tienen la capacidad suficiente para adaptarse y reconvertirse, en respuesta flexible a las condiciones cambiantes del entorno empresarial. Por otro lado, las MyPE en su mayoría, al ser una opción concreta de supervivencia, insume el sacrificio de sus conductores y trabajadores, reflejado en menores precios y en atención de zonas marginales.


Por su parte las cooperativas, se suponen consustanciales al sentido más profundo de la solidaridad, de la cooperación. En el plano trascendente, la acción cooperativa se proyecta en la vocación de servicio, a la colectividad, al ser humano.El cooperativismo, y por tanto las organizaciones cooperativas, declaran como su compromiso fundamental la tarea educativa. Hay suficiente experiencia empírica que permite asegurar, que cualquier organización cooperativa puede ser gestionada empresarialmente; es decir, con eficiencia, eficacia y efectividad.

Mi conlusión es que:

1.-El micro y pequeño emprendimiento empresarial y el cooperativismo, están presentes como opciones prácticas para solucionar problemas sociales de desempleo y de pobreza. Hacerlos aplicativos a la realidad, necesita de una adecuada articulación legal.

2.-Todavía no se ha podido dar en los hechos, una auténtica compatibilización de las potencialidades de la micro y pequeña empresa con las del cooperativismo. Este reto que está hoy más vigente que nunca, requiere de liderazgos trascendentes, tanto en los ámbitos de las MyPE como de las cooperativas.

jueves, 2 de abril de 2009

Mi respuesta a David Velásquez Varela

Sr. Lastra:

Le felicito por su ardua labor dentro del mundo MYPE. Sabemos de la problemática de la pequeña empresa y el alto porcentaje de la informalidad en la economía nacional. Pero nuestros líderes y autoridades competentes no están a la altura para solucionar los innumerables problemas que tenemos que pasar las pequeñas empresas.

Con esta crisis global, ¿cómo vamos a sobrevivir las PyME? si existe mucha corrupción en las mismas autoridades, quienes más ven sus propios intereses personales. A los empresarios formales nos exprimen hasta lo máximo y no se hace mucho por ampliar la base tributaria.
Tengo nacionalidad de Australia y hace 11 años que regresé de Australia y estoy considerando volver a ésa, si nuestro desorden, informalidad y la creciente corrupción nos devora.

Me gustaría su comentario y le saludo y agradezco por su atención.

Atentamente
David Velásquez Varela
Gerente General
QUALITY SOLUTIONS COMPANY S.A.C.

Estimado David.

Gracias por tus palabras de elogio por mi trabajo.

Comparto tu percepción de que el tema de las MyPE y PyME no se está encarando con un sentido estratégico, por parte de las autoridades y aun de los "expertos". Sin embargo, puedo decirte que si tu opción de vida es ser empresario y sobre todo empresario de pequeña empresa en Perú, hay muchas oportunidades. Claro que para salir adelante tienen que enfrentar indeseadas dificultades, como las que tú mismo señalas.

Por otra parte, veo que tú tienes la posibilidad de regresar a Australia, donde hay mayor apoyo al pequeño emprendimiento. Ya es cuestión de que priorices tus objetivos personales y familiares.

Si te quedas por estos lares, nos tienes a tus ordenes.

¡Que todo lo bueno que emprendas te salga bien!
Lic. Eduardo Lastra D.

No diga "micro y pequeño empresario"

Desde el octubre del 2003, vengo insistiendo en que no debemos decir "micro y pequeño empresario". Porque ser empresario es una condición y estar en la micro, pequeña, mediana o empresa grande es una situación que puede cambiar.

Lo correcto es decir: Empresario de la micro y pequeña empresa. Pero, si acaso se le complica utilizar esta expresión, puede decir: micro y pequeña empresa. Se estará exprensando con propiedad.

Un ejemplo conceptual:
Ser padre de familia es una condición. Tener uno o diez hijos es una situación.
A usted no se le ocurriría decir que el padre de familia que tiene un solo hijo es "micropadre", ¿verdad?

miércoles, 1 de abril de 2009

La tarea de la prensa especializada

El domingo 29 de marzo, el Suplemento de El Comercio: MI NEGOCIO entregó un interesante informe: "En linea con las MyPE", elaborado por Iana Málaga.

¡Felicitaciones!

La prensa especializada tiene un papel importante que jugar, divulgando elementos de juicio, que permitan reconceptualizar la problemática de las MyPE y a partir de eso definir las estrategias más adecuadas para coadyuvar al desarrollo integral de la micro y pequeña empresa.

martes, 31 de marzo de 2009

¿Y la vocación de servicio?

Por : Eduardo Lastra D.

Permanentemente nos llenamos la boca diciendo que queremos servir a nuestro país o más concretamente al pueblo. Sin embargo, a juzgar por los hechos, nuestra población que en más de la mitad se encuentra por debajo de la línea de extrema pobreza, no es precisamente testimonio de ser la receptora del más adecuado de los servicios que le debieran brindar quienes tienen la responsabilidad de hacerlo.

¿A qué se debe esta contradicción evidente?, una de las razones podría estar en que se confunde servir con servirse. Servir significa estar al servicio de los demás, es decir implica un compromiso de atender primero lo que puede interesar a los otros. Por eso, para servir se requiere de eso que llamamos vocación de servicio, que es la predisposición para ayudar al resto con desprendimiento, muchas veces en desmedro de nuestros propios intereses muy legítimos. De manera que servir obliga a la aceptación de sacrificios, recompensada casi exclusivamente por la satisfacción íntima del deber cumplido.

Servirse en cambio, es la búsqueda del provecho propio, generalmente a costa de aquellos a los que pretendemos favorecer. En muchos casos, ciertamente las ventajas que logramos no son el resultado de acciones premeditadas, aunque por lo general, quien actúa persiguiendo servirse de los demás, calculará cuidadosamente sus actos y hasta sus omisiones, para salir beneficiado al final.

Quiénes por nuestra función socio-económica, política o cultural, debemos desempeñarnos como servidores de la sociedad. Tenemos que aceptar, conscientemente esa enorme responsabilidad de pensar y actuar para satisfacer las necesidades de la población mayoritaria. Esto quiere decir, que desde donde estemos (sector público o privado, funciones ejecutiva, legislativa, empresarial o sindical), tenemos la obligación de contribuir a la generación y perfeccionamiento de las condiciones materiales y sicológicas para que los 22 millones de peruanos vivamos decorosamente.

Entonces, debemos dejarnos de eufemismo, en cada decisión, en cada acto, en cada palabra, si no estamos priorizando los intereses de los consumidores, de la población, no estamos sirviéndoles; si no sirviéndonos de ellos. Que la solución de los problemas nacionales sea pues la mejor medida de nuestra contribución por meterializar el tan deseado Bienestar Común.

(Noviembre de 1991)

El pueblo doliente

Por: Eduardo Lastra D.

En diferentes versiones e interpretaciones cada Semana Santa volvemos a ver la pasión de Cristo, con menos o más sangre que la presentada por Mel Gibson en su taquillera película.

Al final de cuentas, vemos que siempre todo el dolor y el sufrimiento se concentra en el más débil e inocente; mientras que todo el aparataje del poder genera y defiende los beneficios de los que saben como sacarle la vuelta al sistema. O mejor dicho, crear el sistema que más les beneficie.

De manera similar, en lo referente a quiénes debemos cargar la cruz del financiamiento del costo de los servicios públicos, constatamos que siempre somos – paradójicamente - los sectores de menos ingresos y de menos fortuna.

Las grandes empresas tienen a su disposición los mejores asesores y defensores, tanto para hacer los lobbies políticos y administrativos, como para aprovechar los resquicios de las leyes que les puedan favorecer. En algo la denominada “responsabilidad social corporativa” y la “gestión ética” busca contrapesar esta situación, pero su avance es lento.

Los funcionarios públicos sienten que los puestos que ocupan son privilegios que no tienen ninguna contrapartida, por lo que los ciudadanos que se acercan a ellos en busca de orientación salen, por lo general, más confundidos y por lo tanto con frustraciones contenidas. La mentalidad de la gerencia pública que vea al ciudadano como cliente a satisfacer, todavía está en ciernes.

Los legisladores, llamados padres de la Patria, para no desentonar con el clima de paternidad desnaturalizada, no demuestran hasta la fecha (salvo muy contadas excepciones) una verdadera responsabilidad de servicio al país; puesto que las leyes que producen no contribuyen a solucionar los problemas endémicos de la sociedad, y lo que sí es frecuente son las defensas de intereses particulares, graficado en la escandalosa defensa de sus remuneraciones ostentosas. La política vista como oportunidad y medio de servir parece utopía.

Si de cumplimiento de leyes podemos hablar, es para comprobar que la que sí se cumple es la “ley del embudo”, que dice: “lo ancho para los vivos y lo angosto para los tontos” (o algo parecido). Y claro que sabemos quienes tienen el látigo y qué espaldas reciben los azotes... siempre.

Parece pues, que al pueblo todos los días y cada Semana Santa, no le queda más que levantar la vista al Cielo y exclamar “Señor por qué me haz abandonado”.

Estrategas y Estrategias para servir al Perú

Por: Eduardo Lastra D.

El 20 de junio de 1985, al clausurar un evento que organizamos el Instituto Latinoamericano de Desarrollo Empresarial (ILADE) y la Revista AVANCE ECONOMICO con el título: “¿Cómo reactivar la economía peruana?”, dije:

Los distinguidos ponentes de este importante evento: ingeniero Ernesto Lanatta, economistas Javier Iguiñiz, Emilio Barreto, Alejandro Toledo, e Iván Rivera y el licenciado Jorge Vivanco, desde sus respectivas percepciones técnicas y políticas han coincidido en que la situación del Perú es grave y casi “apocaliptica” en los aspectos económico, social y moral.

Efectivamente, las cifras que nos han mostrado y la realidad concreta que cada uno de nosotros observa cotidianamente, guardan relación con el preocupante deterioro de la situación actual.

Nuestra pobreza como país -también se ha señalado- no es producto de las omisiones y acciones equivocadas de uno o dos periodos gubernamentales; si no que obedecen, en mucho, a condiciones estructurales. Razón por la cual resolver nuestro atraso económico tomaría aproximadamente 20 años, si hacemos las cosas bien.

Entonces, la situación económica actual de nuestro país (la de 1985), puede ser calificada, sin exageración, como verdaderamente delicada, crítica y explosiva.

Las sugerentes propuestas de cómo reactivar la economía peruana, planteadas por nuestros distinguidos expositores, nos permiten descubrir que un aspecto determinante para encarar con seriedad la situación antes descrita, es el sentido estratégico que se debe aplicar a todas las políticas y medidas de las soluciones.

Desde nuestro punto de vista, nos permitimos resaltar la necesidad de compatibilizar cuatro planos, para superar el deterioro nacional de manera sostenida. Estos son el Temporal, el Operativo, el Político y el Ético (TOPE).

En el plano temporal, es necesario que cada una de las decisiones compatibilicen el corto, mediano y largo plazos. No debe sacrificarse el futuro por lo urgente, tampoco en aras del ahora conviene descuidar el futuro.

En el plano operativo, es imperativo que los planes y programas se formulen con la indispensable coherencia técnica; que sean verdaderamente factibles de aplicarse; que hayan exigido de sus formuladores dosis importantes de creatividad realista. Esto último supone adecuar los modelos y teorías a las exigencias de nuestra realidad, en términos de posibilidades y limitaciones; pero más aún, en función de los costos sociales que generen su aplicación.

En el plano político, hemos escuchado, en este evento, a los industriales reconocer que únicamente la industria no podrá reactivar la economía, a los economistas aceptar que el problema económico no les compete exclusivamente a ellos, y a los políticos decir que el Perú no será salvado sólo por determinada agrupación partidaria. Por todo esto, tenemos la convicción de que un ingrediente fundamental para solucionar los problemas de nuestro país lo constituye la concertación de esfuerzos, experiencias, conocimientos y especialmente voluntades. Quizá este plano requerirá más atención y trabajo que cualquier otro, dentro de la estrategia integral.

En el plano ético, la deseada moralización compromete tanto a los dirigentes en todos los ámbitos y niveles, cuanto a cada uno de nosotros como sujetos actuantes de esta sociedad. Si no se da un compromiso personal de trabajo para superar el estado de deterioro de nuestro país en general, y en particular de su economía, de sus instituciones y de nuestra conducta personal, poco relevantes serán los resultados de cualquier política, de cualquier programa, de cualquier gobierno.

Contrastando la crítica situación de nuestro país y las exigencias estratégicas de su solución, se desprenden preocupaciones como las siguientes:

Primero, si nuestra situación de deterioro requiere de 20 años aproximadamente para “arreglarla”, ¿cómo hacer para que los diferentes períodos gubernamentales den coherencia, consistencia y continuidad a las políticas y acciones de solución?.

Segundo, el APRA gobernará el país desde julio de 1985 a julio 1990, según el doctor Javier Iguiñiz a la Izquierda Unida le tocaría gobernar de 1990 a 1995, suponemos que al doctor Iván Rivera le gustaría que el PPC gobierne el país de 1995 al 2000, y el doctor Alejandro Toledo querrá que los independientes gobernemos del año 2000 al 2005. Pero, si en esos 20 años los diferentes gobiernos no muestran verdadera mejoría de la situación deteriorada, la población mayoritaria cansada del mismo estado de cosas ¿qué hará?, ¿a quién apostará?, ¿en quién creerá?, ¿a quién seguirá?.

Tercero, los analistas, al diagnosticar, frecuentemente comparan al país con un paciente, para hacer más didáctica su explicación. Siguiendo esa misma analogía ¿no es hora de exigir a los “médicos” del país (políticos, técnicos y gobernantes) que acepten la utilidad de las “juntas de médicos”, y formalicen mecanismos de coordinación para que todos puedan aportar su grano de arena a la solución real y duradera de los problemas fundamentales de nuestro Perú?, ¿no es acaso perentorio trabajar una estrategia de desarrollo nacional?, ¿ser parte de la solución no sería la manifestación concreta de una auténtica vocación de servicio por nuestro país?.

Cuarto, si bien el compromiso personal involucra a todos los peruanos, básicamente quiero referirme a quienes hemos recibido de la sociedad mucho más que el resto. Recordemos que en nuestro país sólo dos de cada 10 postulantes ingresan a la universidad, sólo cuatro de cada 10 egresados universitarios consiguen empleo dependiente, y que apenas uno de esos cuatro que lograron emplearse trabajan en su especialidad. Por otro lado, de cada 20 personas empleadas una ocupa el puesto de jefatura o dirección. En ese contexto, quienes somos estudiantes universitarios, tenemos un trabajo o nos desempeñamos en puestos directivos, constituimos un grupo privilegiado, que tenemos mayores obligaciones para con nuestro país. ¿Cómo encarar este compromiso personal?. Puede ser: estudiando mejor nuestra realidad, atreviéndonos a formular alternativas innovadoras para solucionar nuestros problemas, trabajando con mayor productividad cualquiera sea el puesto que ocupemos. Debemos ser además ejemplos permanentes de responsabilidad, de superación y hasta de sacrificio.

Reactivar la economía en función del desarrollo nacional, exige pues, de todos nosotros esfuerzo, seriedad, y solidaridad.

Bien, eso dijimos en junio de 1985.

El 5 de junio de 1999, en un congreso de estudiantes de economía en la Universidad Santiago Antunez de Mayolo (Huaráz) señalamos:

Del estado de situación de nuestra economía y de sus perspectivas podemos extraer las conclusiones siguientes:

1). Hemos salido de esa situación “apocalíptica y explosiva” de 1985, habiéndose revertido el desorden macroeconómico, para ubicarnos en una etapa de estabilización inconclusa, con un alto grado de apertura al proceso de globalización, que tiene efectos no deseados para nuestra sociedad. Sin embargo, nuestro país en el concierto internacional ha sido relegado a un estado de entre país “pobre” y “marginado”.

b). La política económica aplicada desde 1990 ha mostrado marchas y contramarchas significativas, viéndose imposibilitada para generar las condiciones del desarrollo sostenible de nuestro país. Las carencias sociales contrarrestan notoriamente con los logros fiscales y monetarios.

c). Ingresaremos al próximo milenio con una agenda pendiente donde podemos identificar los aspectos siguientes:

- Falta la visión de largo plazo de nuestro país. No tenemos aún respuesta a la pregunta ¿qué tipo de país queremos construir?.
- Debe formularse la estrategia de desarrollo nacional consistente con la visión que se haya definido.
- Hay que debatir el desarrollo agrario e industrial, el impulso al turismo, el incremento sostenido de las exportaciones, el papel de las pequeñas y micro empresas, el desarrollo tecnológico, entre otros.
- Tenemos que fomentar la inversión en el desarrollo del capital humano. En cuyo aspecto educativo habrá de tenerse en cuenta la formación ética y la identidad nacional.
- Debemos hacer la descentralización.
- Discutir los papeles del Estado y Mercado
- Lograr la inserción peruana en el sistema internacional, en condiciones que nos favorezcan.


Nuestra propuesta

Para encarar estos grandes temas, el aporte de los economistas es de vital importancia, debido a que están obligados a tener una mentalidad de estrategas que analicen los fenómenos de manera integral y proyecten políticas y medidas con visión integradora, de modo que los planes y programas sean coherentes en sí mismos, y consistentes en el tiempo y con los propósitos buscados.

Estimados amigos, nuestra propuesta es que el economista tiene, en el concierto de los profesionales, una mayor responsabilidad relativa en la comprensión de la problemática empresarial, institucional, local, regional, nacional y mundial; para en base a ello avanzar más allá del diagnóstico y el análisis, hacia la formulación de alternativas viables de solución de los problemas en cada uno de esos ámbitos de la vida nacional.

El economista debe ser un estratega, es decir, además de ser un problemólogo tiene que ser un solucionólogo. El economista debe desarrollar un sentido y responsabilidad de liderazgo, para lo cual tiene que ser coordinador, comunicador y concertador. En este punto déjenme aclarar que no confundamos ser líder con ser simplemente jefe o caudillo, pues suscribimos el liderazgo como función altamente ética, e impregnada de vocación de servicio.

En muchos textos, acertadamente, se dice que el economista debe buscar la transformación de la sociedad para lograr el bienestar colectivo; que en ese sentido, el economista es el profesional del cambio, que su misión es contribuir a la materialización de la mejora de la calidad de vida en su institución, en su ciudad, en su país y en el mundo.

Por cierto que esta responsabilidad muy bien puede hacerse extensiva a todas las profesiones y especialidades. Entonces ¿cuál es -realmente- la ventaja diferencial y competitiva del economista?. A propósito, en el campo laboral encuentro haciendo prácticamente lo mismo a economistas, administradores de empresas, contadores, ingenieros economistas, sociólogos, incluso abogados y psicólogos que han tomado una maestría de un año en economía o administración de negocios.

Pero, volvamos a la pregunta, ¿qué debe diferenciar al economista de ese conjunto de profesionales, sobre todo si tuvieran que trabajar juntos?.

Nuestra propuesta es, que el posicionamiento del economista es diferente a la de los otros profesionales mencionados. El economista, en primer lugar, tiene que tener la capacidad de contextualizar tanto los problemas como la evolución y efectos de las alternativas de solución, y en segundo término, liderar el proyecto en su conjunto.

En consecuencia, el economista debe caracterizarse por su visión proyectiva (capacidad de anticiparse) y su enfoque integrador (actitud de liderazgo).

Esta cosmovisión y la importantísima función catalizadora que debe ser el aporte clave del economista, nos parece que está ausente en casi todos los esfuerzos de la sociedad por superar sus carencias.

Para desempeñar esta responsabilidad con eficiencia, eficacia y efectividad, los economista y quienes se están formando para serlo, además de su sólido dominio de la ciencia económica deben abarcar con solvencia los campos de las demás disciplinas sociales. Esto significa un mayor esfuerzo comparado con el de las otras especialidades o profesiones.

Para finalizar, quisiera decirles que el economista que se desempeñe en la función pública habrá de tener igual o mayor preparación que el de su colega del sector privado; para así ejercer con justicia su papel normativo, fiscalizador, sancionador y participativo.

La burocracia al servicio del país

Por: Eduardo Lastra D.

La idea del "Estado mal administrador", ha sido usada alegremente, como excusa cómplice de la ineficiencia e ineficacia de burócratas que aún no entienden lo que es servir al público.

Pero, hay evidencias de que el Estado es susceptible de un manejo eficiente, eficaz y efectivo, si quienes lo gestionan están convencidos de que el Estado debe estar al servicio de la persona humana en su condición de ciudadano, productor y consumidor.

En la Constitución política peruana, al Estado se le atribuye responsabilidades de orientar el desarrollo del país, de facilitar y vigilar la libre competencia, de defender el interés de los consumidores y usuarios, de estimular la creación de riqueza, de garantizar la libertad de trabajo y de empresa, entre otras. En cuanto a sus áreas de acción, el Estado tiene que ocuparse de la promoción del empleo, de los servicios de salud, de educación, de seguridad, de infraestructura básica y de justicia.

El Estado en tanto relaciones jurídicas y políticas institucionalizadas, o como aparato burocrático, no tiene vida propia, sino que depende de la voluntad y el accionar de las personas, que actúan como autoridades u operadores.

La modernidad exige, que el Estado sea pequeño pero fuerte, para cumplir su función normadora, supervisora y sancionadora. En ese sentido, como parte de las reformas institucionales, el Estado peruano ha venido siendo "adelgazado"; pero la simple pérdida de "grasa" no ha significado el desempeño óptimo de las organizaciones destinadas a satisfacer las necesidades sociales. Nos parece bien que el Presidente del Consejo de Ministros, haya anunciado que para la modernización del Estado, se aplicarán las técnicas del planeamiento estratégico.

Recordemos, sin embargo, que los planes estratégicos y operativos, por muy bien estructurados que estén, no producirán nada, si las personas que han de ejecutarlas no tienen la capacitación, la remuneración y la motivación adecuadas.

Así pues, lograr que los funcionarios "internalicen" su responsabilidad de servidores públicos, para que gestionen sus cargos y no sólo ocupen puestos, es un aspecto importante de la modernización del Estado.

En su papel de promotor y regulador el Estado, no sólo debe ser eficiente y eficaz "per se", sino también contribuir a la eficiencia y eficacia de todas las instituciones de la sociedad. La gerencia pública, tiene la responsabilidad de trascender, convirtiéndose en un factor multiplicador de todas las relaciones sinérgicas del país.

Por un patriotismo real

Por: Eduardo Lastra D.

Hace algunos años, cuando los empresarios exportadores reclamaban que se elevara el tipo de cambio –a como dé lugar-, para que pudieran competir, los expertos le decían que no confundieran el incremento nominal con el aumento real. Felizmente, este tema ya ha sido convenientemente aprendido y ahora se busca lo esencial y no lo accesorio. Por cierto, el tipo de cambio tiene un papel importante en la competitividad exportadora, pero no lo es todo.

En el terreno político, actualmente escuchamos decir a los voceros del Gobierno; que si somos patriotas no debemos cuestionar la conducta de los militares, de miembros de los servicios de inteligencia; que no debemos ver ni oír a los militares ecuatorianos; que no cuestionemos la política económica actual, mucho menos sus logros. Porque, además, dicen, eso significaría socavar la institucionalidad de nuestras fuerzas armadas, ser desagradecidos con nuestros dirigentes y no querer al Perú.

Por mi parte, desde 1986 venimos reclamando que “Si usted es peruano diga nuestro país al referirse al Perú”, sin desconocer que hay amores nominales y amores reales. Así pues, existe diferencia entre lo que es el patriotismo y el patrioterismo.

Amar al Perú, sentirlo real y auténticamente nuestro, significa aceptar sus problemas, sin eufemismo barato y con sentido autocrítico, para que a partir de eso trabajemos por solucionar dichos problemas y para generar las condiciones de bienestar básicas para toda la población, y especialmente para los sectores menos favorecidos.

En este sentido, el amor por nuestro país tiene que ir más allá de la reverencia y la cortesía por nuestros símbolos patrios y el buen nombre de nuestras instituciones tutelares y autoridades, hasta la vigilancia democrática para que nadie saque provecho personal de esos símbolos y de los cargos públicos que le toque ocupar como empleado o como autoridad.

Amar al Perú, significa también, no creer que únicamente nosotros podremos solucionar todos sus problemas y marginar arbitrariamente al resto de compatriotas de ésta tarea. Ya hemos tenido experiencias fratricidas, basadas en frases como “sólo el Apra salvará al Perú”, “sólo los cholos aman al Perú” y otras por el estilo. Por eso, la tarea de los gobernantes es la de convocar a la mayoría de los talentos nacionales.

Amar a nuestra patria, es no ser triunfalistas y ser conscientes que aún campea en nuestro medio la falta de empleo, la inmoralidad, la violencia, el abuso del poder; por lo que tenemos que renovar el compromiso de eliminar esas lacras, precisamente para fortalecer un clima de convivencia democrática.

¿Y la concepción estratégica?

Por: Eduardo Lastra Domínguez

Cuando los operarios de una construcción cavan zanjas, por aquí y allá, levantan columnas y colocan ladrillos - aparentemente de manera caótica -, pudiera pensarse que cada cual hace lo que quiere. Sin embargo, la "obra" ha sido previamente concebida; sus estructuras calculadas, y sus ambientes diseñados. La ciencia y técnica arquitectónica, de ingeniería y de construcción están detrás, garantizando que la edificación habrá de soportar los desafíos sísmicos.

En plena era del conocimiento, la electrónica y la informática, ¿por qué el afán de caminar a tientas, acertando sólo por ensayo - error, desperdiciando energías, en lugar de mejorar nuestra curva de aprendizaje colectivo?

¿Es imposible proyectarnos - como país - unos veinte años adelante y determinar cuáles y cuántas serán las necesidades a satisfacer de los 34 millones de peruanos? Y conocida la magnitud de los requerimientos, establecer la manera de ir satisfaciéndolas en el tiempo, hasta llegar a la situación deseada de Desarrollo Económico y Social?

¿Acaso no hay forma - racional y creativa - de compatibilizar las funciones del Estado y el mercado, del empresario y el burócrata, del importador y el exportador, del banquero y el agricultor, del industrial y el poeta, etc. para construir una sociedad vivible, de la que no tengan que emigrar nuestros familiares y amigos, en busca de mejor porvenir?.

Tenemos que evitar las marchas y contramarchas que nos impiden mantener un rumbo y ritmo de avance progresivo. El país ya supo de crecimientos "históricos" como los de 1986 y 1987, para luego despeñarnos hasta las profundidades de un PBI negativo de -8.8% y -11.7% en 1988 y 1989 respectivamente. Cuatro años más tarde, después de remontar con sacrificio dicho "hueco", a la luz de los resultados positivos de un 6.5% en 1993 y del espectacular 12.7% en 1994, nos sentimos "tigre" americano. Pero, el "tequilazo" accionó la ducha fría que redujo nuestro crecimiento en 1995 al 6,9% y que al habérseles "pasado la mano" enfriadora a nuestros burócratas, en 1996 logramos apenas un 2,8% en el PBI.

Hay obligaciones políticas y éticas, que tienen que ser asumidas por quienes desempeñan cargos de responsabilidad, en los ámbitos, político, de gobierno, académico, empresarial y profesional. Ellas son, las de hacer posible la eliminación de la pobreza material, la ignorancia, la indiferencia y el abuso.

También en el ámbito de cada ciudadano, necesitamos aprender a mirar el horizonte y caminar rumbo a él.

El partido del verdadero triunfo

Por: Eduardo Lastra D.

No quiero ganarme la enemistad de ningún aficionado al futbol.

Pero, mientras el equipo que representa al Perú, perdía por tres goles a uno en el gramado verde, frente al equipo chileno, cerca de 400 personas, entre mujeres y varones, entre jóvenes y adultos, durante cuatro horas, el domingo pasado, participaron entusiastamente en la JORNADA EMPRESARIAL CON EL Lic. EDUARDO LASTRA.

El tema fue: "Todo lo que debe saber para manejar un negocio y no fracasar".

Como "entrenador" de esta actividad, me alegra mucho el resultado de la encuesta que llenaron los participantes.

Dicen que esta actividad de capacitación empresarial, les sirvio para:

- Incrementar sus conocimientos sobre el tema.
- Mejorar la conducción de sus negocios en general.
- Han tomado conciencia de sus errores.
- Mejorar la relación con sus clientes.
- Motivarse para seguir adelante con su negocio.
- Despertar la inquietud para seguir capacitándose.

¡Gracias a estos emprendedores, por confiar en mí!

Se requiere concepción y manejo estratégico de las MyPE

Por: Eduardo Lastra D.

Cuando aparece una persona o una entidad que va a hacerse cargo de un tema, por supuesto que hay expectativas, esperanzas o simplemente nos conformamos con lo que aparece. Nombran a una persona y uno no sabe siquiera quién es, pero ruega a Dios que haga las cosas bien.

Para el tema de la MyPE, hemos tenido a Prompyme, Ministerio de Trabajo, y personajes supuestamente representativos de la micro y pequeña empresa que llegaron a puestos importantes de la administración pública; sin embargo, no se ha concretado hasta la fecha un avance significativo en el desarrollo de ese mundo empresarial, económico y social, compuesto por dos millones y medio de unidades manufactureras, comerciales y de servicios, donde alrededor de nueve millones de personas nos ganamos la vida, la mayoría en situación de sobrevivencia; pero que así y todo, aportamos un respetable 42% del Producto Bruto Interno del país.

Lo que siempre llama la atención es, por qué no hay políticas de Estado para desarrollar este amplio y complejo mundo de la micro y pequeña empresa, y también inquieta que muchos sigan hablando de “sector MyPE”. Sostengo que no es un sector, porque la micro y pequeña empresa es transversal a todos los sectores productivos. Muchos dirigentes como provienen del sector manufacturero creen que todo el universo de las MyPE son como ellos, olvidando que la micro y pequeña empresa en el país en mayor proporción es del sector comercio y sector servicios. Siendo todos importantes.

Por esa naturaleza transversal de las MyPE digo que este tema tendría que ser orientado desde el Estado por un ente supraministerial, que al estar por encima de todos los ministerios, debiera poner el acento en su papel promotor y coordinador, para catalizar el uso eficiente de los recurso del erario nacional. En este punto coincido con los dirigentes de la Coordinadora PyME Perú, cuando reclaman un espacio de diálogo de concertación permanente para establecer criterios de política para desarrollar este gran mundo de la micro y pequeña empresa de nuestro país.

Por otra parte, necesitamos que los dirigentes de las MyPE tengan claridad en cuanto a los lineamientos estratégicos a tenerse en cuenta para fomentar el verdadero desarrollo de la micro y pequeña empresa. Hay mucho que hacer en el campo de la formación y actualización dirigencial, para tener una masa crítica de cuadros competitivos y éticos.

El que las MyPE sean atendidas por el Ministerio de la Producción, nos parece bien como una transición al concepto del Sistema Integral de Promoción (supraministerial). Se dice que la función hace al órgano. Ojalá que el ministro Rey y su equipo técnico, desde PRODUCE nos sorprendan con una concepción global y estratégica de cada una de las medidas que produzcan.

El titánico microempuje

Por: Eduardo Lastra Domínguez (*)

El problema estructural de la falta de empleo, se agrava en Perú por el complejo fenómeno del llamado subempleo, dado que la incapacidad material de nuestra incipiente actividad industrial y el permanente y generalizado deterioro de nuestro aparato productivo nacional no han podido generar y mantener los puestos de trabajo estables que satisfagan la abrumadora demanda de empleo; especialmente vía la generación y desarrollo de grandes empresas.

El subempleo como refugio
Pero la expectoración de mano de obra de todo nivel de las empresas e instituciones públicas por medidas de reestructuración del Estado, como los despidos negociados de las grandes y medianas empresas privadas, por reducción de costos con miras a la búsqueda de la “competitividad”, no lograron que el llamado desempleo abierto se incrementara significativamente; pues se ha mantenido alrededor del 10%.

Los expulsados del nivel "adecuadamente empleados" fueron a parar al segmento de “subempleados”.

En el Perú, el “subempleo” se constituye fundamentalmente por lo que se conoce como la informalidad, tanto desde un enfoque puramente legalista, que alude a su desenvolvimiento al margen de las normas laborales, fiscales y municipales, cuanto productivas, en el supuesto - discutible- de que estarían actuando fuera o muy poco relacionados al aparato productivo formal. Aunque, en esta ocasión, no viene al caso discutir las connotaciones de la llamada informalidad, sí conviene destacar que dentro de ella se pueden identificar con nitidez formas organizativas predominantes, denominadas micros y pequeñas empresas, o micro y pequeños negocios.

Por cierto, aun dentro de la formalidad propiamente dicha, las micros y pequeñas empresas constituyen alrededor de 98% de los establecimientos existentes.

El colchón social
Por otro lado, la importancia de la micro y pequeña empresa es indiscutible si se toma en cuenta que en medio de la crisis recesiva, por todos los elementos ventajosos que posee, terminaron actuando como ese invalorable colchón social, que impidió peligrosos e indeseados estallidos, sociopolíticos, incluso frente a políticas y medidas de ajuste estructural (shock) aplicados sin los adecuados programas de apoyo social.

Cuando exaltamos y hasta homenajeamos el papel de la micro y pequeña empresa, por lo general la atención se centra en lo que es el éxito empresarial, aceptado como los resultados positivos mostrables; también es frecuente destacar la mentalidad empresarial, como la inquietud y afán por hacer empresa de las personas emprendedoras.

Sin embargo, para que pueda haber éxito y la mentalidad se llegue a poner en práctica, la materia prima y el insumo básico es el empeño, el esfuerzo constante, que garantiza la consecución de metas. En ese ingrediente fundamental es que pretendemos concentrar nuestra atención y nuestro elogio, en esta oportunidad.

El gran mundo de lo pequeño
La génesis de una micro o pequeña empresa puede obedecer a diversas razones como: el deseo de experimentar la sensación de ser hombre de empresa; querer ser su propio jefe; la inventiva industrial o tecnológica que ofrece posibilidades comerciales; o simplemente el hacer lo que sea para subsistir.

Cualquiera haya sido la puerta de entrada al emprendimiento, encontramos a miles de personas embarcadas en la responsabilidad de sacar adelante su respectivo proyecto empresarial o “negocio”. Casi dos millones en la “informalidad” y unas 650 mil registradas como “formales”. Asimismo, la forma organizativa que adoptan estos niveles empresariales pueden ser, y de hecho son de lo más variada y a veces nada convencional, producto de la originalidad de sus gestores o el desconocimiento de las técnicas ortodoxas, o por la adaptación de experiencias vividas en centros laborales anteriores.

Sea como fuere, en las micros y pequeñas empresas el motor operativo y el centro vital de las decisiones radican en el empresario; es decir, en la persona que concibió y que conduce la organización. Lo anterior es clave, porque este empresario de la micro o pequeña empresa, es la iniciativa, la fuerza, la dirección y hasta la alegría de su organización; y cualquier mínimo gesto suyo, ya sea de entusiasmo o de desaliento tiene un impacto directo en toda su empresa.

Por nuestras conversaciones frecuentes con ellos, estamos persuadidos de concluir que, saben o intuyen lo señalado y por eso transmiten en su trabajo diario una resistencia titánica a las adversidades que puedan provenir ya sea del mercado, de las autoridades, o de sus propios errores.

Luchando contra todo
Lo titánico del esfuerzo se entenderá, sólo si aceptamos lo inhóspito del entorno en el que tiene que trabajar el empresario de la micro y pequeña empresa. Inhóspito y hasta agreste, porque todo parece estar y ponerse en su contra.

No dispone de las asesorías financiera, tributaria, comercial, organizacional ni gerencial; el crédito formal prácticamente le está prohibido; la búsqueda de nuevos mercados en escenarios de cada vez mayor competencia se le hace desesperante, y frecuentemente debe encarar el que sus clientes, sí fueron empresas de mayor tamaño, al liquidarse o desactivarse no le paguen; o aun en vida le demoran esos pagos.

Claro que no puede reclamarse exclusividad para el empresario de la micro y pequeña empresa la responsabilidad de sacar adelante su proyecto empresarial. Sin embargo, creemos que la manera de sentir y vivir ese compromiso puede ser perfectamente diferenciado en uno y otro caso. El empresario de la micro y pequeña empresa recibe a flor de piel todos y cada uno de los embates de las dificultades y no siempre puede beneficiarse del dicho "una pena entre dos es menos atroz".

Él solo, se debate en todos los campos del accionar empresarial, y de acuerdo a su leal saber y entender tiene que ir salvando cada uno de esos escollos, para no perecer con su empresa en el camino. Sabe que no tiene adonde voltear, ni a quién pedir ayuda y, por lo tanto, deber agigantarse a fin de no convertirse en una historia más de ilusiones fracasadas; tampoco desea ser parte de esas estadísticas necrológicas, con las que los expertos sustentan sus diagnósticos de etapas frustradas o épocas perdidas.

La esperanza ayuda
El empresario de la pequeña y micro empresario se pregunta ¿“por qué yo debo pagar una serie de tributos, multas, etc. en la misma cantidad y proporción que las grandes empresas?; pero, esas interrogantes muchas veces sin respuesta para él, no se transforman en duda que le impida seguir bregando, con la esperanza de que las cosas habrán mejorar.

Otro acicate que tiene el empresario de la micro y pequeña empresa para no descansar, para no detenerse, para no desmayar: Son sus trabajadores; que por sentirlos tan cercanos, la simple idea de dejarlos sin trabajo, lacera su alma; porque él conoce en carne propia ese amargo sabor del desamparo.

Las pequeñas y microempresas en su mayoría sobreviven, porque sus conductores no entienden ni aceptan criterios de estar "técnicamente quebrados". Se “comen” su patrimonio, se “sobre explotan” a ellos mismos; pero, siguen caminando. Como esos buses obsoletos, destartalados y hasta pasados de moda, siguen consumiendo combustible y así pagando impuestos vía el combustible, y sobre todo, permitiendo que pilotos, ayudantes y propietario lleven un pan a sus hogares. Debemos apuntar que, sin se les presentara opciones viables para modernizar sus vehículos, ¡Cclaro que lo harían!

Requieren asistencia técnica
Por otra parte, es alentador constatar que tanto el empuje y el estoicismo de quienes hacen pequeña y microempresa en Perú, en su mayoría se encuentran impregnados de una valiosa dosis moral, que les obliga a permanecer en la pelea desigual, sin pasarse a opciones de mayor rentabilidad económica, pero reñidas con la ética.

Si esa fortaleza titánica de los cientos de miles de peruanos, que se han embarcado en el azaroso océano productivo, recibiera el suficiente apoyo, podríamos avizorar otro panorama económico y social para nuestro país. Sugerimos que, los profesionales ahora desocupados y subempleados- conformen equipos multidisciplinarios y polivalentes, para otorgar asesorías integrales a las pequeñas y microempresas, cobrándoles tarifas proporcionales a su capacidad de pago. Es el modelo que venimos impulsando en ILADE y Mundo MyPE.

Tampoco podemos desperdiciar la oportunidad de señalar que las instituciones y las dependencias del Estado, para demostrar que están a la altura de los tiempos de simplificación administrativa, no debieran hacerles las cosas más complicadas de las que ya son, a los empresarios de la micro y pequeña empresa.

No es que no quieran
El bajo nivel educativo que se constata en un alto porcentaje de los empresarios de la micro y pequeña empresa, no es impedimento para que su intuición empresarial les haga ver la importancia de cada uno de los factores que contribuyen al éxito de una empresa. Por eso aceptan, asumen y pagan los onerosos costos del crédito informal, por ejemplo.

También reconocen la importancia de la capacitación y la asesoría. Lo que ocurre, es que "el mercado" no pone a su alcance los "productos" más adecuados y a los precios competitivos, para satisfacer sus necesidades perentorias y aun las estratégicas. No es difícil imaginarse las posibilidades de desarrollo que tendría esa tenacidad, esa capacidad de aguante de los empresarios de la micro y pequeña empresa, si recibieran los Servicios de Desarrollo Empresarial adecuadamente estructurado para ellos.

Si en condiciones realmente adversas hay resultados meritorios, dado las potencialidades creativas de nuestra gente; esas semillas fructificarían mucho más en terrenos convenientemente habilitados y recibiendo los “abonos” y “nutrientes” requeridos.

La razón determinante
La subsistencia de la pequeña y microempresa, habida cuenta de las difíciles condiciones que debe superar, tanto en su entorno como dentro de su propia dinámica operativa, estaría explicada, entre tantas, por una razón determinante: el empuje de quien la concibió y la gestiona sacrificadamente.

Ese palpitar cotidiano de cada uno de los miles de mujeres y hombres haciendo micro y pequeños negocios y empresas, es lo que se transforma a la larga, en el gigantesco latido del gran corazón peruano, que genera el 42% del Producto Bruto Interno del país y evitó que el Perú se hubiera descalabrado en medio del clima de violencia terrorista, que tuvimos que soportar.

La Municipalidad y las MyPE

Por: Eduardo Lastra D.

En el marco de su responsabilidad fundamental y trascendente de ser el promotor del Desarrollo Local, la municipalidad debe, con sentido estratégico, dar prioridad a la atención de esa compleja realidad llamada micro y pequeña empresa, que en todo el territorio de nuestro país representa una parte importante de la actividad económica y sobre todo tiene una implicancia sociolaboral. .

Los resultados favorables que obtendrá la municipalidad al asumir su tarea de agente del desarrollo local, se manifestarán en los campos económico, social y cultural. Por ejemplo, se mejorará el ornato productivo y comercial; se alentará la actitud emprendedora desde la juventud; se fomentará la cultura tributaria; y se luchará contra el desempleo y la pobreza. Todo esto, dentro de un ambiente participativo, transparente y ético.

¿Pero, qué debe hacer la municipalidad, como instancia de gobierno local, para promover y apoyar el desarrollo de la micro y pequeña empresa de su circunscripción?

Sugerimos establecer y mantener las siguientes cuatro líneas de acción pro MyPE:

1.-Sensibilización. Es la entrega masiva de orientación y motivación, para que todos los negociantes, comerciantes y empresarios de su circunscripción se sientan servidores de sus clientes y vecinos.
2.-Capacitación y Asesoría. Se refiere a la formación y actualización empresarial y productiva, así como hacer conocer los trámites para legalizar y formalizar los micro y pequeños negocios y empresas.
3.-Organización. Tiene que ver con la facilitación para constituir empresas, asociaciones, consorcios, parques industriales; el funcionamiento de bolsas de trabajo e incubadoras de micro emprendimientos.
4.-Articulación. Se refiere al establecimiento de redes de contacto permanentes, que vincule a ofertantes y demandantes, para dinamizar la actividad económica, en un marco de sana competencia; para lo cual se activarán misiones y ferias comerciales, así como ayudar al perfeccionamiento de las compras estatales.

La municipalidad que realmente se compromete con servir a sus vecinos y contribuyentes, tiene que esforzarse por atenderlos con rapidez y esmero. Para ello, en el caso de la atención a los empresarios de la micro y pequeña empresa, será indispensable que trabaje con los conceptos y prácticas de “ventanilla única”, de “delivery” y cobrando tasas justas por sus servicios.
Aprovechemos la oportunidad para recordar que la municipalidad tiene que ser entendida como un agente facilitador del Desarrollo Integral de la Comunidad Local, por ser la entidad de gobierno más cercana a la vida cotidiana de los vecinos, a quienes debe comprender y atender con sentido de servicio promotor y no paternalista ni autoritario.

La problemática de los servicios para las MyPE

Por: Eduardo Lastra D.

Ahora es común hablar de que las organizaciones y hasta las personas naturales necesitamos tener una visión, una misión y objetivos claros para que podamos darle sentido coherente a nuestras acciones, a nuestra vida. Sin embargo, veo que en los hechos no demostramos un sentido estratégico que pueda relacionar los tiempos, las acciones y las responsabilidades necesarias para que nuestras actividades solucionen problemas, no las agraven o mejor aún no las generen.

En muchas reuniones de trabajo y conversatorios, puedo constatar que aun los más destacados expertos, autoridades gubernamentales, así como dirigentes gremiales de la micro, pequeña y mediana empresa, cuando se aborda la problemática de las micro y pequeñas empresas o de los servicios que se debe brindar a ese complejo mundo de las MyPE, se enfocan al análisis desde el punto de vista particular y de los intereses de cada quien y no de manera global.

Es decir, el funcionario está pensando en defender su manera de hacer las cosas, los profesionales están viendo cómo pueden conseguir mercado para sus servicios y los dirigentes gremiales en qué pueden conseguir para regalar a sus agremiados.

Siento que no se piensa PRIMERO en función de las necesidades y las expectativas de los empresarios de las MyPE, para en función de ello definir los servicios que se les debe proporcionar. Sólo después podemos ver cómo hay que articular los roles de los diferentes agentes que materializaríamos los referidos servicios.

Este lógica, de pensar ante todo en el usuario, que a todas luces debe parecer simple (y que en realidad lo es), aunque parezca mentira no se aplica. En consecuencia, vemos dependencias públicas que no cumplen su papel promotor y facilitador a cabalidad; gremios de empresarios y de consultores que son apenas agrupaciones sociales, y profesionales que llegamos a los usuarios (MyPE o PyME) con muy limitadas posibilidades de impacto positivo.

Esta falta de sentido estratégico en la posibilidad de generar sinergias y articular la voluntad de alianzas, es lo que acentúa las duplicidades de esfuerzos y la recortada efectividad en el uso de los recursos públicos y privados.

Recordemos que, por el lado de la demanda, estamos frente a cerca de tres millones de unidades empresariales calificadas como micro y pequeñas empresas o negocios, que requieren de información, capacitación, asesoría y asistencia técnica adecuadas a sus niveles de desarrollo y posibilidades de financiarlas.

Es por el lado de la oferta que, más allá de la buena voluntad, que todavía no somos capaces (como sociedad) de entregar a los empresarios de la micro y pequeña empresa los servicios que realmente les ayude a ser competitivos.

Lo micro es micro

Por: Eduardo Lastra D.

La peor de las injusticias es tratar por igual a los desiguales.
Por eso, la Medicina tiene especialidades para tratar a los niños (Pediatría) y a los ancianos (Geriatría). Algo similar encontramos en la Pedagogía, donde para la enseñanza de los niños está la Educación Inicial y de los adultos la Andragogía. Lo lamentable, en lo referido a la micro y pequeña empresa es que existen posiciones equivocadas, respecto de cómo debe ser su tratamiento regulador y promocional.

Segmentar es lo inteligente
Actualmente, la recomendación más aceptada en el mundo de los negocios es la de segmentar el mercado, hasta llegar a determinar los denominados “nichos” de mercado; es decir, porciones de mercado que puede llegar a estar conformado por un solo consumidor. Esto porque se acepta el criterio de que cuanto más dividamos a los consumidores según sus características homogéneas, estaremos en mejores posibilidades de atenderlos adecuadamente. Aquí podemos ubicar toda la filosofía del trato personalizado al cliente.
Veamos, cómo está segmentado el universo del empresariado peruano:
-Gran empresa, conformado por unas 800 empresas
-Mediana empresa, conformado por unas 11.000 empresas
-Pequeña empresa, conformado por unas 50.000 empresas
-Micro empresa, conformado por unas 2´320.000 empresas.
Agreguemos que se estima que entre las micro empresas por lo menos un millón ochocientas cincuenta mil (1´850.000) actúan en una situación de sobrevivencia. Y existen como una alternativa a la falta de empleo formal y decente, que nuestra economía nacional no puede generar.
Nadie puede contradecir la visión de querer tener en el Perú una actividad empresarial moderna, cumplidora de los convenios laborales internacionales y de las obligaciones tributarias nacionales, con prácticas corporativas dignas de todas las certificaciones ISO. Pero, ese propósito no es algo que se puede conseguir con el solo esfuerzo de quienes hacen empresa, también es indispensable la acción del gobierno nacional, regional y municipal, no con una actitud paternalista, si no con políticas y medidas auténticamente promotoras.
Sin embargo, también es oportuno recordar, que en todo el mundo la pirámide empresarial que tenemos en el Perú es similar, y precisamente por ello el apoyo del Estado se manifiesta con la presencia de entidades promotoras con presupuestos económicos significativos. Para citar algunos ejemplos, los EE.UU. destina a su agencia de desarrollo de la pequeña empresa (Small Business Administration) sumas de dinero muy importantes, como lo hace el Brasil para el SEBRAE y Chile para CORFO y SERCOTEC.
Otro ejemplo aleccionador lo tenemos en el campo de las microfinanzas, donde la visión y accionar de que trabajar con las microempresas o micronegocios es construir la bancarización y la cultura del ahorro nacional, que fue iniciado por algunas ONG y las Cajas Municipales de Ahorro y Crédito, ahora ya tiene cabida en la mentalidad empresarial de los bancos más importantes, que vienen aprendiendo que es muy diferente tratar a una mediana o gran empresa, que a una pequeña y sobre todo a una micro empresa.

Propiciar el desarrollo real
Nuestra posición es que las iniciativas empresariales tengan una evolución natural y lógica, haciendo que las empresas o negocios nazcan, crezcan, permanezcan o mueran, producto del lícito aprovechamiento de las oportunidades productivas y comerciales.
En este proceso, el Estado ha de participar cumpliendo sus responsabilidades normativas, supervisoras y sancionadoras, dentro de un clima democrático de participación ciudadana. Por ejemplo, desde la escuela debe fomentar el espíritu emprendedor de los alumnos; promover y apoyar las incubadoras empresariales; otorgar facilidades tributarias para los nuevos emprendimientos y para que las micro empresas inviertan en capacitación.
Estado y sociedad tenemos que distinguir claramente que la micro y pequeña empresa son estadios de desarrollo, por lo que no debe “meterse en un mismo costal” a la micro, pequeña y mediana empresa: porque así se estaría propiciando que las grandes y las medianas empresas, sientan la “tentación” de “hacerse” pequeñas o incluso micro, con la expectativa de reducir “sobre costos”, o “aprovechar” beneficios que realistamente correspondan con exclusividad a las MyPE.

El gran desafío
El gran desafió para nuestros legisladores, “gurús” (o gurúes) y autoridades es diseñar un marco legislativo, que presente reglas claras que permita a la iniciativa y actividad privadas desempeñarse creativa y competitivamente en los niveles empresariales micro, pequeño, mediano o grande. Para lo cual el sentido lógico y práctico pueden ser las mejores consejeras. Al bebé facilitémosle las cosas para que gatee; al niño para que camine, al joven para que corra. Por supuesto que evitemos que el adulto se haga el bebé.

(*) Lima, 30 Noviembre del 2007.