sábado, 28 de diciembre de 2013

Cómo lograr un próspero Año Nuevo

Por: Eduardo Lastra D. (*)

Por estas fechas, todos nos deseamos  un próspero Año Nuevo; pero ¿en cuál de los regalos que hemos recibido estará la prosperidad? ¡En ninguno de ellos!  Ese sueño tenemos que construirlo y cada cual tendrá el grado de prosperidad que se haya ganado.

 

Muchos de nuestros problemas, tanto en la vida familiar, en los negocios y a hasta a nivel de país, permanecerán desafiando al tiempo, fundamentalmente porque nosotros no nos esforzamos  de verdad para solucionarlos.

 

Por supuesto que hablamos de ellos, incluso llegamos a diagnosticarlos, y a tener sus respectivas problemáticas; pero jamás aplicamos las apropiadas solucionáticas. ¡No es lo mismo hablar de los problemas que solucionarlos!

 

El primer paso hacia la prosperidad, consiste en salir de nuestros problemas y evitar caer nuevamente en ellos. Por eso, es conveniente saber cuáles son nuestros problemas, para superarlos con decisión y estrategia.

 

Los que conducimos pequeñas empresas, seguramente que tenemos problemas en cuanto a: 1.-Elaborar nuestros planes de trabajo para el negocio como empresa y para cada una de sus áreas, como pueden ser: Ventas, compras, financiamiento, contratación y capacitación del personal, cumplimiento de las obligaciones tributarias, etc.  2.-Dirigir el negocio de manera que las actividades sean efectuadas con calidad y oportunamente, para satisfacción de los clientes. 3.-Saber qué tan bien estamos haciendo nuestro trabajo y encontrar las correcciones necesarias a los errores cometidos.

 

Como empresario, tienes que renovar tu compromiso de tener un negocio o empresa que sirva al mercado y a sus clientes, que tu relación con tus competidores y la sociedad sea honesta y respetuosa. Así, al desarrollar una conducta de servidor público desde la actividad privada, seguramente que fidelizarás a tus clientes y ellos al comprarte frecuentemente y recomendarte, harán que tengas las ganancias para mantenerte  y crecer.

 

Cuando trabajamos en lo que nos agrada, sintiendo que obramos con bondad  y  justicia, seguro que disfrutaremos de esa paz interior, que nos da el cumplir con nuestra Responsabilidad Social Empresarial y con nuestra propia realización personal.

 

(*) Presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo Empresarial, ILADE

martes, 1 de octubre de 2013

Becas parciales para jóvenes emprendedores

Por: Eduardo Lastra D. (*)

 

Desde 1996 en ILADE venimos fomentando la cultura emprendedora, capacitando a los empresarios de la micro y pequeña empresa en gestión empresarial y brindándoles asesoría para que en sus emprendimientos se minimicen las posibilidades de fracaso.

En este contexto, hace cinco años, iniciamos un programa de capacitación a jóvenes de entre 18 a 24 años de edad, que tuvieran el "bichito" de crear  su propio negocio, o a sus padres o familiares con algún negocio en marcha que requirieran de apoyo para manejarlo mejor.

Hemos  capacitado a 600 jóvenes en cinco promociones, conformados por  hijos y parientes de los socios del Club del Empresario Competitivo y Ético, para que ayuden a mejorar la gestión del negocio o empresa de sus padres o familiares, en caso que no los tengan se les asigna una empresa de experimentación.

El primer beneficio es que la empresa donde el practicante participa aproveche la inyección de mejores prácticas empresariales. Si está empresa es de sus padres probablemente lo herede,  si no fuera ese el caso, el aprendizaje le servirá al joven para cuando decidan iniciar su propia empresa o negocio y aun cuando no quisiera ser empresario independiente, lo aprendido le servirá para cuando sea empleado, ya que su conducta será la de un emprendedor interno, que aporta valor agregado al trabajo cotidiano que realice para su empleador.

Por eso mentalizamos a los jóvenes con la filosofía de que la escuela no es un lugar sino una manera de vivir. En ILADE, nuestro concepto de buen desempeño es el de ser Eficiente, Eficaz y Efectivo  de forma integrada, dentro de los valores éticos del Club del Empresario MyPE.

Este año, acabamos de abrir las inscripciones para la sexta promoción, que se inicia el 9 de octubre y dura tres meses para la modalidad presencial, en diferentes turnos y horarios solo para Lima Metropolitana. También tenemos la modalidad a distancia con la que atendemos a nivel nacional.  En la modalidad presencial el pago es solamente del 13% del precio real y en la modalidad a distancia del 8.8%.

 

Informes e inscripciones en los teléfonos:  332-6895, 424-1201,  RPM  *338944 y e-mail: promocion@ilade.edu.pe    También puedes ingresas a www.mundomype.com   y pichar en el enlace  Beca parcial para jóvenes emprendedores.

 

(*) Presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo Empresarial.

viernes, 20 de septiembre de 2013

El empresario como gerente

Por: Eduardo Lastra D.

 

El empresario tiene que planificar, o sea establecer ahora lo que se tendrá que hacer en el futuro. Como resultado de la planificación debe elaborar planes y programas, para ello es importante que tenga claro: la visión, la misión, los objetivos, la estrategia y el requerimiento de recursos.

 

La visión, es cómo se imagina que será en el futuro su empresa. La misión, es lo que la empresa debe brindar permanentemente. Los objetivos, son los que se tienen que lograr en determinados plazos. La estrategia, es cómo conseguir los objetivos y la misión. Los recursos, son todo lo que se requiere para hacer el trabajo y lograr los objetivos.

 

La dirección empresarial, es el proceso por el cual logramos que una organización o empresa se desempeñe de manera eficiente, tenga un rendimiento eficaz y su imagen institucional sea positiva. Los elementos claves para una correcta dirección son: Los planes y programas, la coordinación, la capacitación del personal y el mantener un clima organizacional armonioso y productivo.

 

Los planes y programas, son documentos que sirven para guiar el trabajo, así como para evaluar los resultados que se van logrando. Los planes estratégicos marcan el rumbo de mediano y largo plazos, los planes operativos del corto plazo, generalmente anuales y los programas para actividades específicas.

 

La coordinación, consiste en sincronizar o compatibilizar la realización de todas y cada una de las actividades y acciones de las diferentes áreas y de la organización en su conjunto. Para materializar la coordinación un mecanismo importante es la comunicación.

 

La capacitación del personal, es lo que nos permite mantener y mejorar los niveles de productividad, para lo cual hay que desarrollar actividades de: a). Inducción: Que es brindar a las personas que recién se incorporan a la empresa, información básica de lo que es la empresa y cómo debemos funcionar. b). Formación: Es el entrenamiento continuo para que los trabajadores aprendan y dominen el oficio. c).Actualización: Es hacer que el personal esté al tanto de las "novedades" de su especialidad y de los procesos productivos de la empresa. d).Perfeccionamiento: Es inducir a los trabajadores a que busquen maneras de hacer mejor lo que actualmente están haciendo bien.

 

Especialmente el empresario de una micro y pequeña empresa, tiene que desempeñarse como estratega, como hombre orquesta y ser líder de su organización, si quiere mantenerse en la lucha empresarial y sentar las bases para el desarrollo de su emprendimiento.

Invierte en capacitación

Por: Eduardo Lastra D.

 

Podemos decir que una empresa tiene tres componentes fundamentales que deben atenderse para que se desempeñe de manera óptima. Estos son: Las ideas, las cosas, y las personas. Y que desde una perspectiva estática cada una de ellas representaría un tercio.

 

Una idea es básicamente una representación mental, que en el ámbito empresarial, puede ser: La idea de lo que será el negocio, de un nuevo producto, de una estrategia de promoción, de un procedimiento operativo, de una estrategia de negociación, de un método de trabajo, etc.

 

Las cosas, lo constituyen los recursos como las materias primas e insumos, las máquinas, los equipos, los repuestos, los accesorios y hasta el dinero necesario para financiar las diferentes etapas de la operatividad de la empresa.

 

Las personas, más allá del aspecto corporal o físico, significan los talentos que individual o colectivamente poseen y que pueden aportar o no, para que la organización empresarial funcione de manera adecuada.

 

Si nos preguntamos ¿Quiénes tienen o producen las ideas: Las cosas o las personas? Sabemos que la respuesta correcta es que son las personas las que producen las ideas; que las aplican y mucho más, las mejoran.

 

Entonces, para gestionar correctamente una empresa, de los tres elementos mencionados: ideas, cosas y personas, hay que ponerle mayor atención al componente personas. Porque es el que genera el efecto sinérgico en los otros dos. Y para hacerlo, la capacitación es la herramienta apropiada, que nos permitirá hacer que las personas que trabajan en nuestra empresa o negocio, adquieran conocimiento, desarrollen habilidades y mejoren sus actitudes, para hacerse personas plenas y por ende mejores trabajadores.

 

Por eso, invertir en actividades de capacitación productiva, comercial y de gestión empresarial, así como de desarrollo humano, es una decisión estratégica que los emprendedores visionarios lo hacen y cosechan los beneficios.

viernes, 6 de septiembre de 2013

¿Tú eres un líder o una lideresa? Avérigualo

Por. Eduardo Lastra D. (*)

Los principios fundamentales del liderazgo son los mismos en la familia, la empresa y la sociedad. Precisamente, cuando este criterio se cumpla, es que tendremos un ambiente social realmente democrático, civilizado y dignamente vivible. No está olla de grillos y de zancadillas, donde casi todos jalamos hacia abajo al que quiere sobresalir y no construimos una sociedad desarrollada, justa y sin corrupción.

Líder, es la persona que influye en otro, que puede hacer que esa persona acepte sus ideas, que le obedezca, que se convierta en su seguidora. Lamentablemente, esta característica nos hace decir, por ejemplo, que quien dirige una banda de delincuentes "mata taxistas" es un "líder" y así figuran, lamentablemente, en las portadas de los medios de comunicación. Nosotros decimos que NO es un líder; podrá denominarse cabecilla o jefe; pero no líder.

El liderazgo no se define solo por el proceso de guiar a los seguidores. Es determinante tener en cuenta la calidad de los propósitos y los objetivos. Es decir, hacia dónde y para qué se conduce a esos seguidores. Entonces, líder es quien guía a sus seguidores hacia propósitos loables y positivos. Hasta por simple sentido común podemos distinguir hacía dónde lleva el jefe de una banda de delincuentes a sus secuaces.

Sostengo, pues, que por eso el líder tiene que tener principios éticos o valores, que normen su propia conducta y que serán los faros que iluminan su camino y el de sus seguidores. En este punto digo que no hay crisis de valores, estos están ahí permanentes, lo que si hay es una desvinculación con esos principios éticos por parte de la mayoría de los llamados "lideres" políticos, sociales, académicos, gremiales, laborales, empresariales y hasta religiosos.

El líder, busca inspirar en los demás: conductas virtuosas, misión de servicio, actitud cooperativa, deseo de superación constante, entusiasmo. Sin embargo, nada de esto podrá hacerse realidad si el mismo líder no es ejemplo concreto de lo que pregona.

Estoy seguro que tendremos una mejor sociedad, cuando nuestros "lideres" sean testimonio de lo que le piden a los demás: "Si quiero que los demás sean honrados yo debo serlo primero". "Si quiero que los demás sean justos yo debo serlo primero" "Si quiero que los demás sean constructivos yo debo serlo primero" "Si quiero que los demás sean dialogantes y respetuosos yo debo serlo primero" "Si quiero que los demás sean laboriosos yo debo serlo primero". "Si quiero que los demás mejores yo debo mejorar primero". Etcétera.

(*) Presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo empresarial, ILADE

miércoles, 31 de julio de 2013

Los fracasos como fuente de oportunidades

Por: Eduardo Lastra D. (*)

En términos generales podemos decir que fracasar es no lograr lo que uno se propone. Puede tratarse de un objetivo preestablecido o de la búsqueda de la satisfacción de una determinada necesidad.

 

Por supuesto que un fracaso nos lleva a sentirnos mal. A ese estado anímico lo llamamos frustración, la misma que tendrá varias reacciones. La primera, es agrediendo o atacando a lo que consideramos como causante de nuestro fracaso. La segunda, es agrediéndonos a nosotros mismos. La tercera, buscando justificaciones a nuestro fracaso. La cuarta, compensando lo que no pudimos obtener. Finalmente, podemos hacer un análisis sincero de por qué no obtuvimos lo que lo nos proponíamos y tomaremos nuevas decisiones.

 

La verdad que será imposible que cada uno de nosotros logremos todo lo que queremos y que por eso tendremos múltiples fracasos, en nuestros emprendimientos personales, familiares, profesionales y de negocios. Es decir, tomaremos decisiones equivocadas y cometeremos errores. Eso será inevitable. Sin embargo, siempre podemos corregirnos y tomar nuevos rumbos, tal vez con mejores perspectivas; por eso se dice que, "no hay mal que por bien no venga".

 

Lo que no debemos hacer, es paralizarnos o pasarnos la vida deshojando margaritas, en espera de ese momento mágico que nos asegure el éxito, la fama y la fortuna. Busquemos las oportunidades para concretar nuestros propósitos y nuestras metas. Y si no existieran, pues a crearlas, mi amigo. Recuerda que "a Dios rogando y con el mazo dando".

 

Saquemos lecciones de cada una de las caídas que podamos tener y volvamos a levantarnos, todas las veces que sean necesarias, para hacer mejor lo que tengamos que hacer. Al final de cuentas, esa es la experiencia de vivir.

(*) Presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo Empresarial, ILADE

martes, 16 de julio de 2013

¡CUIDA Y MEJORA TU NEGOCIO!

Por. Eduardo Lastra D. (*)

Ya sabemos que la concepción y el "alumbramiento" de un nuevo emprendimiento empresarial son toda una hazaña.  Recordemos las interminables revisiones de las ideas que se nos venían a la cabeza. Los entusiasmos por tener nuestro propio negocio, que nos dejaban más pronto de lo que pensamos. Y una vez, que nos decidimos por ese negocio que se presentaba prometedor, tuvimos dificultades para "plasmarlo" en ese famoso Plan de Negocios, que se nos recomendó hacer.

 

Claro que recordamos, como una experiencia de heroicidad y aventura, todas las consultas, capacitaciones y  gestiones que hicimos, para constituir nuestra persona jurídica, conseguir el local donde instalarnos, obtener nuestra licencia municipal de funcionamiento. Cómo olvidar la emoción que sentimos cuando nos entregaron la primera cajita con nuestras tarjetas personales: nos sentimos realmente importantes. Y, ahí están las fotos y videos, de la super inauguración de nuestra anhelada empresa, testimonio concreto de que nos habíamos hecho empresario de una MyPE!.

 

Luego fuimos constatando en carne propia, que la empresa no es la Escritura Pública, donde dice que soy el accionista mayoritario y su gerente general. Que los materias primas, las máquinas y equipos, el dinero y el personas, son recurso muy importantes, pero, que necesitan ser ¡GESTIONADOS! A fin de cumplir con la entrega de los productos que el mercado y nuestros clientes los necesitan, en la calidad, cantidad y momento que ellos nos lo indican. A "cocachos" fuimos aprendiendo que en la vida real no hay "pilotos automáticos". ¡Hay que hacer que las cosas sucedan!

 

Nuestras  responsabilidades de empresario-gerente tienen que ver con: Definir la visión, misión y valores de la empresa y con que todos los que la conformamos nos comprometamos con hacerlas realidad. Establecer los planes cuyos objetivos deben cumplirse necesariamente. Organizar el trabajo, de manera que nuestro desempeño a todo nivel sea eficiente, eficaz y efectivo, lo cual significará que atendemos nuestra productividad para mejorar la competitividad relativa que hayamos logrado. Y todo esto debe  revisarse permanentemente, para hacer las correcciones del caso oportunamente.

 

Pero todavía hay algo más que debemos atender, teniendo en cuenta que nos desempeñamos en un contexto de alta competencia, nacional e internacional, producto de la globalización. Se trata de nuestra obligación de luchar contra la obsolescencia. Es decir, de no quedarnos estancados. De estar muy atentos al avance tecnológico y al comportamiento de nuestros competidores. Para encarar este desafío, la capacitación de nosotros mismos  y de nuestro personal es una inversión que debemos asumir de manera sistematizada  y constante.

 

Una herramienta que te ayudará, de manera práctica,  a cuidar y mejorar tu empresa o negocio, es el Curso Gestión de Pequeñas Empresas que dictamos en ILADE, en las modalidades presencial y a distancia. ¡Te lo recomiendo!

 

(*) Consultor MyPE, Presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo Empresarial.

Cel. 996-178-473  Email:  elastra@mundomype.com    web. www.escuelaempresaarialeduardolastra.com

viernes, 10 de mayo de 2013

¿Feliz día de la MyPE?

Por: Eduardo Lastra D.

 

El 3 de julio del 2003 se promulgó la Ley MyPE 28015 de promoción y formalización de la micro y pequeña empresa. Cinco años más tarde ya se habían elaborado varias propuestas para derogar a la 28015. ¿Por qué?, porque no sirvió para mucho.       

El tiempo siguió su curso, y en el afán por allanar los caminos para la firma del TLC con los EE.UU. apareció el Decreto Legislativo 1086: Ley de Promoción de la Competitividad, Formalización y Desarrollo de la Micro y Pequeña Empresa y del Acceso al Empleo Decente, publicado el 28 de junio de 2008, que con los aspectos no modificados de la Ley 28015 conforma el Reglamento del Texto Único Ordenado de esa Ley - Decreto Supremo  08-2008-TR Reglamento de la Ley MYPE. El DL 1086 fue calificado como una norma "laboralista".

El 2012, el congresista Angel Neyra, sobre la base del proyecto de Nueva Empresa, propugnada por su colega Daniel Abugattas, impulsa su proyecto de Empresa Inclusiva, sin lograr que sea aprobada por el legislativo. Actualmente, el Ministerio de la Producción (PRODUCE) viene proponiendo las líneas maestras de lo que considera debería ser el marco legal para las MyPE peruanas.

Nuestra percepción es que todos los planteamientos, pecan de un enfoque parcializado y superficial, tanto en la comprensión de la realidad que se quiere promocionar como de los objetivos e instrumentos para conseguir los propósitos de la formalización y la competitividad. En ese contexto, podemos seguir viendo el desfile de muchas leyes que cual luces de bengala se irán apagando y perdiéndose en el tiempo sin pena ni gloria, al igual que sus propugnadores.

En cierta ocasión, nos permitimos decirle al congresista Neyra, en una reunión a la que nos invitó el entonces Ministro de la Producción José Urquizo; que PRODUCE y la Comisión de Producción, MyPE y Cooperativas del Congreso de la República debieran impulsar la elaboración de una verdadera Ley General del Desarrollo de las MyPE, que constituya el punto de quiebre. Y que para ello se justificaría que se tomaran los cinco años del periodo de un gobierno, a cambio de tener un marco jurídico integral y realmente promotor del cambio estructural y estratégico en el ámbito de las MyPE. Es lamentable que muchos sigan teniendo el sueño de la ley propia, sin importar que ésta rápidamente pase al olvido, habiendo hecho perder tiempo, recursos y hasta las esperanzas.

El mejor "presente" para las MyPE en su día, semana, mes o año, sería que se dé inicio a un proceso sostenido de búsqueda de consenso de lo que es la problemática de la micro y pequeña empresa y de las estrategias para promover su legalización, formalización y desarrollo competitivo, para beneficiar a los 12 millones de personas que trabajan en las MyPE.           

Por su parte los más de los tres millones 300 mil emprendedores, que actualmente con sus negocios aportan más del 42% del Producto Bruto Interno, seguirán desplegando sus titánicos microempujes, para sobrevivir y buscar la prosperidad, sin hacerle gestos al entorno macro que tengan que enfrentar.

lunes, 22 de abril de 2013

Cursos que dictaré desde mayo

Cursos de Gerencia y de Liderazgo que dictaré para jefes y para secretarias, a partir de la última semana de mayo:

-EL CURSO DE LIDERAZGO, en turno de domingos, de 10 am a 12 del día, desde el 26 de mayo. En turno de lunes de 7:30 a 9:30 pm. desde el 27 de mayo.

-CURSO EFECTIVIDAD SECRETARIAL, en turno de martes de 7:30 a 9:30 pm, desde el 28 de mayo.

-EL CURSO DE GERENCIA PRÁCTICA, en turnos de miércoles de 7:30 a 9:30 pm, desde el 29 de mayo. En turno de sábados de 7 a 9 pm, desde el 01 de junio.

Las clases presenciales serán en el local de ILADE, Av. Arequipa 398 of. 209,

Pida más información a los teléfonos 424-1201, 332-6895  ó escribiendo al correo electrónico  promocion@ilade.edu.pe

domingo, 14 de abril de 2013

¿Y . LA ÉTICA EMPRESARIAL?

Por: Eduardo Lastra D.

 

Los dirigentes de APELIMA tuvieron la gentiliza de invitarme al IV Congreso Nacional de las MyPE 2013, que organizaron el 12 de abril, con los auspicios de Telefónica del Perú, para hablar del tema:  "Competitividad y Ética".  Me pareció una excelente oportunidad para presentar a los empresarios, dirigentes y autoridades allí reunidas, la conferencia que grabé hace más de ocho años, y donde señalo temas de los que vengo hablando desde 1996, respecto de la conducta del empresario de la micro y pequeña empresa (*). Al hacer el preámbulo de la proyección del video, señalé que con esto quería hacer notar cómo toma tiempo los cambios de paradigmas y de actitudes, por lo que es necesaria la perseverancia.

 

En cuanto al tema en sí, sostengo que en el campo de los negocios, se puede armonizar perfectamente  la búsqueda y el ejercicio de la competitividad con una conducta ética. Es decir, el empresario de una MyPE tiene todo el derecho de conducir sus negocios para ganar dinero y hasta enriquecerse. Total, uno es empresario precisamente para generar riqueza y prosperar. Sin embargo, ese objetivo no debe estar divorciado de los fines y del comportamiento ético. Proponemos pues, que el empresario de la MyPE sea competitivo y ético.

 

Recomiendo que para ser competitivo, el empresario de la micro y pequeña empresas tiene que: (1) Sentirse servidor público desde la actividad privada. (2) Posicionarse como empresario de una micro o pequeña empresa y no decir que es micro o pequeño empresario. (3) Trabajar siempre con sentido estratégico, para mejorar su productividad. (4) Manejarse con legalidad y formalidad, teniendo en cuenta que la legalidad es contar con las autorizaciones legales respectivas, mientras que la formalidad es la aplicación cada vez más plena de las buenas prácticas de gestión. (5) Invertir en capacitación técnica y empresarial constantemente.

 

Por otra parte, para ser ético, el empresario debe: A). Ser una persona de palabra, y ojalá que pueda darse el caso que su palabra valga más que su firma. B). Cuidarse de no hacer daño a los demás. C). Ser honesto y Justo. Se entiende que cada persona puede hacer su propia tabla axiológica; lo importante es que todos nos esforcemos por vivir con valores. Esto nos permitirá sentirnos en paz con nosotros mismos y como empresarios ganar dinero y prosperar en lo material, dentro de un clima de armonía espiritual.

 

Cuando me dicen que vivimos una crisis de valores,  suelo responder que los valores no están en crisis, siguen perennes; el problema es que nosotros, las personas, no tenemos valores referenciales o nos comportamos alejados de ellos.

 

También en el manejo de los negocios podemos tener una conducta virtuosa si es que lo queremos. Es cuestión de decidirse a poner nuestro grano de arena en la construcción de una vida ética.

 

(*) El video lo puede ver en You tube

lunes, 18 de marzo de 2013

Tu éxito empresarial depende de ti

Por: Eduardo Lastra D. (*)

El concepto de empresario nos hace pensar que estamos hablando de una persona con determinadas características, que le permite dirigir sus negocios o empresas prácticamente "a control remoto" o en "piloto automático". 

Por eso, muchas personas que se sienten llamadas a tener sus propios emprendimientos, se identifican con la idea de ser "directores de orquesta" de sus respectivos negocios. Es decir, creen, que basta con encontrar a una buena oportunidad de mercado, unos trabajadores o proveedores que hagan un buen trabajo, sin necesidad de mayor enseñanza o supervisión, para tener la "mina de oro".

Esta concepción de sus responsabilidades es la principal causa de los fracasos de los emprendedores en la conducción de sus micro y pequeñas empresas. En otras palabras, considerar que sin necesidad de sembrar y cultivar se pueden tener las cosechas más espléndidas. Esto es un error.

Lo correcto, en términos generales, es aceptar que al inicio en una pequeña empresa el empresario prácticamente tiene que atender personalmente todas la tareas del negocio, desempeñándose como un "hombre orquesta".  Esta etapa de despegue, es la que debe ser aprovechada para entrenar a los trabajadores, en quienes se irá delegando obligaciones y responsabilidades. Así, el empresario estará sentando las bases de una situación más avanzada donde podrá ser efectivamente "director de orquesta". Más adelante, un nivel de desarrollo superior de su organización empresarial, le planteará la necesidad de prepararse para ser un "líder de líderes".

El éxito empresarial tiene mucho que ver con la oportuna y adecuada determinación de los objetivos que se quieren lograr, de las actividades y tareas que se deben realizar con eficiencia, de la vinculación responsable de la empresa con el entorno en el que se desempeña. Todo esto buscando una sostenible fidelización de sus clientes y trabajadores.

En todo este proceso, el responsable de que las cosas salgan bien es el empresario y no puede "soplarle la pluma" a nadie.

(*) Consultor MyPE, presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo Empresarial, ILADE

domingo, 3 de marzo de 2013

Las MyPE: Problemas y Soluciones

Por: Eduardo Lastra D. (*)

En Perú las grandes y medianas empresas serían 26, 071 unidades; las pequeñas empresas sumarían 58,025 unidades y las micro empresas llegarían a 3 millones 323 mil 301 unidades. De donde resulta que el 99.23% están conformadas por micro y pequeñas empresas (MyPE). De los casi 16 millones de personas que constituyen la fuerza laboral del país, alrededor de 12 millones, son ocupadas por las MyPE. Las MyPE aportan con algo más del 42% del Producto Bruto Interno nacional. Es pues, una realidad importante.

La problemática de las MyPE no se circunscribe a cierta viveza de personas que no quieran contribuir con el aporte de sus impuestos y que les guste vivir al margen de la ley. Es un tema estructural y estratégico, de generación de ingresos y de empleo.

Una anécdota:  Un alcalde recién electo, quiso ERRADICAR a los ambulantes de su distrito, porque malograban el ornato. Preguntó cuántos ambulantes habían, le informaron que tal vez diez mil; preguntó cómo cuanto ganaban con su negocio ambulatorio cada uno de ellos, le dijeron que tal vez unos 25 soles al día. Sacó cuentas y dijo. Entonces si mañana no les dejamos trabajar diez mil familias no tendrán esos 25 soles que les genera su trabajo de ambulantes.  Cambió su decisión a la de REUBICARLOS y FORMALIZARLOS. Los reubicables juntarían dinero para comprar terreno donde construir su centro de ventas; pero todos  empezarían con cambios urgentes de formalización: Módulos de atención estandarizados, usar uniformes, limpiar tres metros a la redonda de la calle donde trabajan, tener basureritos, mejorar la atención de su negocio, para lo que la municipalidad empezó un plan  agresivo y extendido de capacitación. Gobierno local, entendiendo su papel de promotor del desarrollo, cambió su enfoque policiaco a la de facilitador y articulador. ¡Si se puede!

Los congresistas que dicen preocuparse por el desarrollo de las MyPE y propugnan la dación de una "Nueva Ley MyPE", pero sin encarar la problemática fundamental de las MyPE; simplemente desperdician valioso tiempo, si no contribuyen a elaborar un conjunto de normas apropiadamente estructuradas, para realmente apoyarlas en su desarrollo.

La burocracia del ejecutivo, cumple tu papel de ejecutor ("donde manda capitán…") y lamentablemente no hace la diferencia que pudiera ser la propuesta de estrategias integrales y de mayor impacto. Su tarea es atender la formalización de más de tres millones de micro empresas; pero, se auto-complacen con la atención de 200 ó 300 mil MyPE.

Una concepción y trabajo integral, articulado y coordinado tanto en el diagnóstico como en la ejecución, permitirían encontrar mejores soluciones a problemas de las MyPE como: Tributación no equitativa; oneroso financiamiento; deficiente uso de tecnología; dificultades para cumplir a cabalidad con derechos laborales, falta de capacitación empresarial apropiada, y ausencia de un verdadero espíritu y práctica asociativa gremial y productiva.

Urgente: Comisión de Producción, MyPE y Cooperativas del Congreso conjuntamente con el Ministerio de la Producción, deben propiciar un mecanismo para la formulación de una Ley General de Desarrollo de las MyPE. Que se tomen el tiempo necesario, pero que elaboren un cuerpo legal promotor, no reglamentarista, que sirva y sea recordado por su eficacia por muchos años y no sea un documento más que luego de pocos años ya esté pidiendo reemplazo. En el ajuste del diagnóstico de la realidad MyPE y en la elaboración de las normas, es que los empresarios y todos los que puedan aportar que sean consultados. No es recomendable hacer audiencias públicas para imponer hechos consumados. Propiciemos participaciones más auténticas que resultarán muy provechosas para todos.

(*)Presidente de ILADE y Director de Mundo MyPE / 01-Febrero 2013

viernes, 22 de febrero de 2013

Las MyPE: No reciben adecuada atención

Por: Eduardo Lastra D. (*)

 

Aun no se ha podido satisfacer las expectativas de las micro y pequeñas empresas (MyPE), fundamentalmente porque hay una deficiente comprensión de este fenómeno económico, empresarial y social.

 

Más que un "sector" es un "mundo"

Mejor que decir "el sector de la micro y pequeña empresa", sería hablar del "mundo de la micro y pequeña empresa", tanto por su complejidad, como porque hay MyPE en todos los sectores económicos: minería, pesquería, agropecuario, manufactura, comercio, artesanía, servicios. Desde ahí, aportan más del 42% del Producto Bruto Interno y dan ocupación a las del 75% de la fuerza laboral.

 

Se cree que la micro y pequeña empresa es exclusivamente informalidad, donde sus gestores son personas no calificadas para la actividad económica, técnica y empresarial. Sin embargo, miles de profesionales sobreviven trabajando bajo la forma empresarial de MyPE.

 

En cuanto a las necesidades para funcionar óptimamente, las MyPE al igual que cualquier empresa de mayor envergadura requiere mercados, financiamiento, tecnología productiva, organización eficiente, capital humano preparado, y por supuesto, un entorno macroeconómico predectible y no asfixiante.

 

Es hora de un salto cualitativo

En la Medicina la atención a los bebés y niños es diferenciada y se hace con la Pediatría. En la Pedagogía, los pequeños reciben un trato diferente a través de la educación inicial.

 

Más que por analogía y sentido común, empujados por la realidad de los hechos la banca comercial y las tiendas comerciales vienen aprendiendo que la micro y pequeña empresa tiene características particulares, que si son atendidas adecuadamente se pueden hacer muy buenos negocios con ellas.

 

El Estado es el más rezagado, sus normas están desconectadas de la realidad. Su estructura de apoyo y promoción a la MyPE desarticulada, sus funcionarios con mentalidad de operadores pasivos antes que de servidores públicos proactivos.

 

Para poder ver un cambio sustantivo en la canalización de las potencialidades de la micro y pequeña empresa, el Gobierno nacional, tendría que atender los siguienes aspectos:

1. Constituir el Sistema de Promoción a la Micro y Pequeña Empresa, para que la acción del Gobierno tenga un enfoque global y se eviten las duplicidades de acciones y recursos. Este sistema debe ser supraministerial, para atener una problemática que es transversal.

2. Propiciar el fortalecimiento de los gremios de las MyPE para coordinar con organizaciones autenticamente representativas. Nada de "representantes" designados a dedo.

3. Apoyar la capacitación técnica, empresarial y dirigencial de manera sostenida y extendida. Catalizar la capacidad instalada de entidades privadas dedicadas al tema.

4. Estimular el consorciamiento de las MyPE, porque sin asociatividad y tecnología no habrá competitividad hacia dentro ni hacia fuera.

5. Premiar las mejores iniciativas y la gestión exitosa de la MyPE, pero de manera extendida.

6. Todo esto, dentro de un enfoque de promoción que no sustituya el accionar de las propias empresas micros y pequeñas y sus respectivos gremios.

(*) Presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo Empresarial, ILADE y Director de MUNDO MyPE.  Cel:  996-178-473

sábado, 16 de febrero de 2013

¿Vive usted de su negocio?

Por: Eduardo Lastra D.

En los cursos, talleres y consultas personalizadas que hacemos para los empresarios de la micro y pequeña empresa, MyPE, la mayoría de los participantes reconocen que  "sus negocios a las justas les da para sobrevivir", y piden consejos para superar esa situación. Lo hacen, porque intuyen que podrían obtener del mismo negocio una mayor rentabilidad.

 

Nuestro consejo es: Para que usted, realmente pueda vivir de su negocio, haga lo siguiente:

 

1.-Asuma su papel de empresario. Por lo general creemos que ya somos empresarios, por el solo hecho de estar en el Registro Único del Contribuyente o de haber constituido una persona jurídica como EIRL, SRL, SAC. Pero, seguimos comportándonos como empleados. Con frecuencia, escucho decir: "ya tengo mi empresa", cuando muestran la escritura pública de la sociedad mercantil que acaban de constituir. Me parece que estuvieran pensando: "ahora mi empresa trabajará para mí". Olvidan, o simplemente no saben que la empresa es apenas una herramienta que debe ser usada adecuadamente, para que nos genere los ingresos requeridos. Ser empresario, especialmente de una MyPE, es un desafío mayor al de ser un empleado; puesto que hay que desempeñarse como operario, financista y emprendedor.

 

2.-Comprenda el mundo de los negocios. Transformar una idea de negocio en una actividad lucrativa de la cual vivir por nuestra cuenta y riesgo, es muy diferente a esperar que algún empleador nos pague nuestro sueldo, puntualmente y sin importar si trabajamos mal, regular o bien.  Usted tiene que entender que en el sistema económico de libre mercado, la interacción entre las decisiones de los consumidores y su competencia, es lo que deja los márgenes de maniobra empresarial para usted. En ese escenario, es que debe trabajar enfocado en la plena satisfacción de sus clientes, y ganándose el respeto de sus competidores.

 

3.-Su negocio es un mundo complejo que debe manejarlo como un sistema. Si usted fue un excelente vendedor en su trabajo dependiente, es probable que crea, que en su negocio propio lo único que tiene que hacer es vender. Claro que la venta es clave para cualquier empresa. Queremos destacar que al concentrarse solo en las ventas, seguro que usted descuidará los otros aspectos de su organización empresarial, como el soporte administrativo, las operaciones y la producción, el planeamiento operativo y estratégico, y la toma de decisiones.

 

4.-Busque realizarse a plenitud con su negocio. Como siempre digo, si se metió a un negocio porque le gusta servir a la gente con el producto que entrega, ¡la hizo! Su permanencia, crecimiento y desarrollo en esa actividad, tendrá más significado para usted que solo la compensación económica. 

miércoles, 6 de febrero de 2013

SIMULTANEIDAD

Por: Eduardo Lastra D. (*)

 

Algo que por lo general motiva un alto grado de "estrés" en quienes ocupan puestos gerenciales, es tener que atender numerosos y variados asuntos en tiempos relativamente breves. La responsabilidad de "estar en todas", ocupándose de muchos asuntos y en distintos frentes a la misma vez, ciertamente que produce tensión y en determinadas oportunidades confusión.

 

En efecto, quien es responsable de gerenciar un área determinado de la empresa tiene que planear y organizar el trabajo del área y de él mismo (antes de), coordinar la ejecución de todas y cada una de las actividades (durante), y evaluar los avances periódicos así como los resultados finales de dichas actividades (después de).

 

Naturalmente que en cada una de las fases hay una serie de tareas gerenciales que realizar, tales como:

           

            En el antes de...

Acopiar y sistematizar información, sacar conclusiones, proyectarse hacia el futuro,                               elaborar planes y programas. Coordinar con sus colaboradores tanto para el diagnóstico como para formular propuestas.

 

En el durante

Asignar autoridad y responsabilidad (mediante la delegación), motivar a los colaboradores, mantener una estrecha comunicación con cada colaborador (dependiendo del tamaño de la organización), afinar los canales de supervisión. La toma de decisiones, lo más cerca del terreno de operaciones habrá de ser una constante, a fin de corregir errores sobre la marcha.

 

En el después de ...

Conocer el grado de los avances y los resultados de las actividades y trabajos; saber lo más exactamente posible las causas por las que se hayan podido producir ciertos atrasos, y sobre la base de todo ello tomar las medidas correctivas, que permitan mantener el curso de la programación inicial.

 

Debemos añadir que todas y cada una de los diferentes aspectos del trabajo gerencial deben realizarse tanto de inmediato (en la coyuntura) como en función del mediano y largo plazo. (*)Asesor Corporativo

 

viernes, 25 de enero de 2013

MEJORAMIENTO DEL CLIMA ORGANIZACIONAL

Por: Eduardo Lastra D.

 

 

 

1.     Finalidad

 

Complementar las acciones de Gestión con Calidad Total Competitiva

 

2.     Objetivos

 

-   Mejorar las relaciones interpersonales

-         Fortalecer el clima organizacional que contribuya a un desempeño altamente productivo

 

3.     Concepto de Clima Organizacional

 

La cultura organizativa (u organizacional) es la manera como una determinada organización (empresa o institución) se desempeña. Se dice que la cultura es la forma de sentir, pensar y actuar de un grupo humano (familia, empresa).

 

Esta "cultura" está determinada por las políticas y procedimientos que de manera formal e informal van "acuñando" día a día los niveles directivos y jefaturales. Claro que todas las normas son reforzadas permanentemente por la conducta de dichos directivos y jefes. Este ejemplo es lo determinante y fundamental en la generación, mantenimiento y modificación de una cultura corporativa.

 

La cultura organizacional o empresarial a su vez  se manifiesta como un determinado ambiente o "atmósfera", que puede ser  "sentida" o percibida por las personas. Precisamente, por este hecho es que  un clima organizacional positivo influirá favorablemente en la conducta laboral y personal de los trabajadores de una empresa; mientras que en sentido contrario, un clima organizacional negativo lo hará negativamente.

 

Un clima organizacional positivo se caracteriza porque:

 

a.      Los trabajadores se sienten seguros de lo que hacen, pues comparten la filosofía de la empresa, conocen plenamente los objetivos que deben lograrse, saben todo lo que tiene que hacerse para realizar un trabajo, así como los procedimientos para solucionar los problemas.

b.     Las coordinaciones son permanentes, porque las comunicaciones verticales y horizontales son fluidas.

c.     Las relaciones interpersonales son amicales, respetuosas y sinceras. En este sentido, las críticas son tomadas como una manera de ayudar, y no como un mal trato.

d.     Hay un afán por aprender y aplicar lo aprendido en la mejora de los métodos de trabajo.

e.      Se valora, reconoce y felicita por los buenos desempeños y resultados.

f.       Las personas se sienten contentas.

 

4.     Recomendaciones para niveles gerenciales y jefaturales

 

-Tú eres el principal responsable de que en nuestra empresa cooperativa haya un clima organizacional altamente productivo.

-No utilices criterios ni estilos autoritarios.

-Minimiza las amenazas, el castigo y la humillación.

-Cree sinceramente en la magia de las palabras positivas como:

. Ayúdame

. Por favor

. Buen trabajo

. Gracias.

    -Mantén una comunicación permanente con sus colaboradores, para
            ver asuntos de trabajo, familiares              y personales.

-No hables mal de otros jefes o gerentes (es como escupir al cielo) te caerá a ti mismo. Si tienes  algunas críticas para con tus colegas, díselos (no "rajes").

-Ayuda a tus colaboradores para que se superen constantemente, en sus conocimientos, sus actitudes, sus principios.

-Tu tarea es construir un ambiente comunitario en el trabajo altamente

       productivo.

 

viernes, 18 de enero de 2013

PROCESO DE TOMA DE DECISIONES

Por: Eduardo Lastra D.

 

Comentario Inicial

Solemos calificar de "decidida" a la persona que hace lo que considera necesario frente a determinado dilema o problema en general. Debe aclarase que, alguien es "decidido" en comparación a otro que se la pasa "deshojando margaritas" para ver si actúa o no.

 

Se ha encontrado que de cada diez personas que tienen responsabilidad de tomar decisiones, más de la mitad se esfuerza por trasladar dicha responsabilidad a otros.

 

Ahora, del conjunto de personas que sí toman las decisiones que les corresponde, aproximadamente el 10% toma las decisiones correctas. Cuando nos referimos a esto, no estamos hablando de infalibilidad. Habrán ocasiones en que nuestras decisiones sean erradas; pero lo que se busca es que en la mayoría de las veces acertemos.

 

En este sentido, lo primero que tiene que hacer quien "se muere de miedo" de tomar las decisiones que le compete, es vencer ese temor y ¡ arriesgarse!. Sin embargo, el arriesgarse no significa emprender acciones irracionales, sino que deberá implicar una actuación de acuerdo a normas y principios y no a caprichos ni estados de ánimo pasajeros.

 

El tomador de decisiones correctas, en medio de la vorágine y el impulso de los instintos y la emotividad, luchará por tener un comportamiento sereno, equilibrado y racional.

 

Concepto de Toma de Decisiones

Diremos que tomar una decisión consiste en seguir un proceso que nos permite elegir la opción más adecuada para solucionar un determinado problema.

 

Precisamente, "decidir" es sinónimo de "elegir", por ello se dice que cuando no hacemos nada respecto a una situación, eso ya es una decisión en sí.

 

Cuando hablamos de "tomar decisiones" dentro del quehacer ejecutivo o gerencial, como una de las responsabilidades de quienes tienen que lograr que las cosas de hagan, debemos poner el acento en la aplicación de la opción elegida.

 

Quien tiene una buena opción, pero no la lleva a la práctica, en realidad no está haciendo nada por solucionar el problema. Por eso es necesario considerar en todo el proceso de la Toma de Decisiones, la puesta en marcha de la decisión tomada.

 

 

El Proceso de Toma de Decisiones

Recordemos que proceso es una serie de etapas o fases sucesivas. Para tomar decisiones correctas hay que seguir los siguientes:

 

1.      Análisis de la situación

El objetivo de esta etapa es tener la mayor cantidad posible de elementos de juicio.

 

La experiencia nos enseña que es conveniente dedicar todo el tiempo de que dispongamos para hacer bien esta etapa.

 

Cuando uno percibe una situación problemática, es decir, que siente que algo no marcha bien, sin embargo, no tiene la seguridad de qué específicamente es lo que está fallando o está mal. Como en el caso del iceberg (grandes porciones de hielo que flota en el mar, del que vemos lo que flota pero no lo que está sumergido dentro del agua y que es una superficie mucho mayor), por lo general nos dejamos guiar por lo aparente, llegando a conclusiones totalmente equivocadas.

 

En esta etapa pues, se trata de conseguir información oportuna y confiable. De tal manera que si el gerente se actualiza permanentemente, y sistematiza esa información en un banco de datos, ahorrará mucho tiempo valioso.

 

Precisamente, por eso decimos que los que tienen funciones jefaturales y gerenciales, deben conocer todo lo que ocurre en su área, en toda su empresa y en el entorno empresarial. En este contexto, se entiende la importancia de leer diarios, revistas y libros; escuchar programas radiales y televisivos, y asistir a eventos de capacitación y de actualización profesional.

 

2.      Definición del Problema

El objetivo de esta etapa es saber: qué es lo que queremos solucionar o qué es lo que queremos eliminar o qué es lo que queremos modificar o qué es lo que queremos conseguir. En otras palabras, debemos saber cuál es el problema, o acerca de qué vamos a decidir.

 

Es cierto que los problemas presentan grados de importancia que algunos califican de "principal" y "secundarios". Sin embargo, para quienes tienen responsabilidad gerencial debe pesar el sentido pragmático (tener que hacer cosas para lograr los objetivos productivos del área).

 

Habrá circunstancias en las cuales sea conveniente atacar los problemas "secundarios", dado que es lo que nuestros colaboradores lo "ven" como "principal".

 

Lo fundamental, es que el conjunto de personas que intervendrá en la aplicación de la opción solucionadora esté de acuerdo en cuál es el problema. Generar este consenso es tarea clave de un gerente.

 

3.      Búsqueda de Opciones

El objetivo de esta etapa es encontrar mínimo tres opciones (M3O).

 

Una vez que sabemos cuál es "nuestro problema", tenemos que BUSCAR varias (mínimo tres) opciones de solución. Entendemos por opción, al curso de acción viable y factible de llevarnos a la solución del problema identificado.

 

Por lo general, cuando debemos tomar una decisión y tenemos a la vista un posible curso de acción, es decir, un camino que nos llevaría a la solución del problema, nos entusiasmamos con ese único camino, y ya no pensamos en otras opciones. Este es uno de los riesgos de esta etapa, que debe minimizarse.

 

"Todos los caminos conducen a Roma", es un dicho que puede ayudarnos a recordar la importancia de conseguir varias opciones.

 

Tampoco se trata de que Usted como gerente sea el único que tiene que pensar todas las probables soluciones. El estilo participativo le puede ayudar. Sus colaboradores seguramente que tienen las sugerencias más sorprendentes y valiosas. Pídaselos.

 

4.      Evaluación de las Opciones

El objetivo de esta etapa es conocer los "pros" y "contras" de cada opción propuesta.

 

Los pros y contras de cada una de las opciones serán evaluadas, naturalmente, en función de la naturaleza del problema y de los factores siguientes: costo, calidad, rapidez de implementación, rentabilidad, compatibilidad con la política de la empresa, etc.

 

5.      Elección de la Opción (Decidir)

El objetivo de esta etapa es SEÑALAR cuál de las opciones evaluadas es la que se llevará a la práctica.

 

Esta etapa de todo el proceso de la toma de decisiones es la más sencilla de realizar. Sin embargo, entraña un alto grado de responsabilidad y tensión nerviosa.

 

Recordemos que el proceso total de la toma de decisiones nos permite elegir la opción más idónea (más apropiada a la naturaleza del problema), en ese sentido se confunde con la etapa de "elección de la Opción" donde de elige o escoge la opción que solucionará el problema. Esta confusión es la que hace que muchos gerentes tomen decisiones equivocadas.

 

Queremos insistir que, si el gerente al tener que tomar una decisión obvia o le resta importancia a las etapas anteriores (especialmente a la del "análisis de la situación") corre un tremendo riesgo de equivocar su elección.

 

6.      Aplicación

Nos parece que esta etapa del proceso es la prueba de fuego para toda persona ejecutiva que toma decisiones; pues hace la diferencia entre el simple "teorizador", del consejero o asesor con el ejecutivo o gerente.

 

No hemos sido testigos, acoso, de cómo muchas buenas intenciones se quedaron en sólo "buenas intenciones" y no se pudieron llevar a la práctica.

 

Algunas veces, esto se da porque al elegir la opción hubo falta de realismo. Recordemos que para poner en práctica la solución elegida debe escogerse el momento oportuno y sobre todo comunicarla a todos aquellos que estén involucrados en su ejecución.

 

Por otro lado, la puesta en práctica de una decisión exige una actitud "realizadora"; es decir, que la persona que toma decisiones tenga verdadera "obsesión" por hacer que las ideas se conviertan en realidad. Porque sin realizaciones concretas no se construye el desarrollo familiar, empresarial ni nacional.

 

Para que la etapa de aplicación, en la toma de decisiones se cumpla, recomendamos dos cosas: uno, designar un responsable de la tarea o proyecto, alguien que asuma el compromiso de que la idea se haga realidad, y dos, indicar una fecha de inicio.

 

7.      Seguimiento

Aplicada la opción elegida conviene analizar los resultados obtenidos y sus correspondientes efectos, a fin de tomar las medidas correctivas, que por su parte cierran el proceso integral de la Toma de Decisiones.

 

Es de mucha utilidad saber si la decisión tomada solucionó verdaderamente el problema, o en qué proporción lo hizo. Generalmente se toman muchas medidas, muchas decisiones, pero jamás se conoce, con certeza, sus resultados.

 

Es recomendable diseñar formatos o tener cuadernos para hacer seguimiento (follow up) de decisiones o acuerdos tomados. (fin).