viernes, 22 de febrero de 2013

Las MyPE: No reciben adecuada atención

Por: Eduardo Lastra D. (*)

 

Aun no se ha podido satisfacer las expectativas de las micro y pequeñas empresas (MyPE), fundamentalmente porque hay una deficiente comprensión de este fenómeno económico, empresarial y social.

 

Más que un "sector" es un "mundo"

Mejor que decir "el sector de la micro y pequeña empresa", sería hablar del "mundo de la micro y pequeña empresa", tanto por su complejidad, como porque hay MyPE en todos los sectores económicos: minería, pesquería, agropecuario, manufactura, comercio, artesanía, servicios. Desde ahí, aportan más del 42% del Producto Bruto Interno y dan ocupación a las del 75% de la fuerza laboral.

 

Se cree que la micro y pequeña empresa es exclusivamente informalidad, donde sus gestores son personas no calificadas para la actividad económica, técnica y empresarial. Sin embargo, miles de profesionales sobreviven trabajando bajo la forma empresarial de MyPE.

 

En cuanto a las necesidades para funcionar óptimamente, las MyPE al igual que cualquier empresa de mayor envergadura requiere mercados, financiamiento, tecnología productiva, organización eficiente, capital humano preparado, y por supuesto, un entorno macroeconómico predectible y no asfixiante.

 

Es hora de un salto cualitativo

En la Medicina la atención a los bebés y niños es diferenciada y se hace con la Pediatría. En la Pedagogía, los pequeños reciben un trato diferente a través de la educación inicial.

 

Más que por analogía y sentido común, empujados por la realidad de los hechos la banca comercial y las tiendas comerciales vienen aprendiendo que la micro y pequeña empresa tiene características particulares, que si son atendidas adecuadamente se pueden hacer muy buenos negocios con ellas.

 

El Estado es el más rezagado, sus normas están desconectadas de la realidad. Su estructura de apoyo y promoción a la MyPE desarticulada, sus funcionarios con mentalidad de operadores pasivos antes que de servidores públicos proactivos.

 

Para poder ver un cambio sustantivo en la canalización de las potencialidades de la micro y pequeña empresa, el Gobierno nacional, tendría que atender los siguienes aspectos:

1. Constituir el Sistema de Promoción a la Micro y Pequeña Empresa, para que la acción del Gobierno tenga un enfoque global y se eviten las duplicidades de acciones y recursos. Este sistema debe ser supraministerial, para atener una problemática que es transversal.

2. Propiciar el fortalecimiento de los gremios de las MyPE para coordinar con organizaciones autenticamente representativas. Nada de "representantes" designados a dedo.

3. Apoyar la capacitación técnica, empresarial y dirigencial de manera sostenida y extendida. Catalizar la capacidad instalada de entidades privadas dedicadas al tema.

4. Estimular el consorciamiento de las MyPE, porque sin asociatividad y tecnología no habrá competitividad hacia dentro ni hacia fuera.

5. Premiar las mejores iniciativas y la gestión exitosa de la MyPE, pero de manera extendida.

6. Todo esto, dentro de un enfoque de promoción que no sustituya el accionar de las propias empresas micros y pequeñas y sus respectivos gremios.

(*) Presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo Empresarial, ILADE y Director de MUNDO MyPE.  Cel:  996-178-473

sábado, 16 de febrero de 2013

¿Vive usted de su negocio?

Por: Eduardo Lastra D.

En los cursos, talleres y consultas personalizadas que hacemos para los empresarios de la micro y pequeña empresa, MyPE, la mayoría de los participantes reconocen que  "sus negocios a las justas les da para sobrevivir", y piden consejos para superar esa situación. Lo hacen, porque intuyen que podrían obtener del mismo negocio una mayor rentabilidad.

 

Nuestro consejo es: Para que usted, realmente pueda vivir de su negocio, haga lo siguiente:

 

1.-Asuma su papel de empresario. Por lo general creemos que ya somos empresarios, por el solo hecho de estar en el Registro Único del Contribuyente o de haber constituido una persona jurídica como EIRL, SRL, SAC. Pero, seguimos comportándonos como empleados. Con frecuencia, escucho decir: "ya tengo mi empresa", cuando muestran la escritura pública de la sociedad mercantil que acaban de constituir. Me parece que estuvieran pensando: "ahora mi empresa trabajará para mí". Olvidan, o simplemente no saben que la empresa es apenas una herramienta que debe ser usada adecuadamente, para que nos genere los ingresos requeridos. Ser empresario, especialmente de una MyPE, es un desafío mayor al de ser un empleado; puesto que hay que desempeñarse como operario, financista y emprendedor.

 

2.-Comprenda el mundo de los negocios. Transformar una idea de negocio en una actividad lucrativa de la cual vivir por nuestra cuenta y riesgo, es muy diferente a esperar que algún empleador nos pague nuestro sueldo, puntualmente y sin importar si trabajamos mal, regular o bien.  Usted tiene que entender que en el sistema económico de libre mercado, la interacción entre las decisiones de los consumidores y su competencia, es lo que deja los márgenes de maniobra empresarial para usted. En ese escenario, es que debe trabajar enfocado en la plena satisfacción de sus clientes, y ganándose el respeto de sus competidores.

 

3.-Su negocio es un mundo complejo que debe manejarlo como un sistema. Si usted fue un excelente vendedor en su trabajo dependiente, es probable que crea, que en su negocio propio lo único que tiene que hacer es vender. Claro que la venta es clave para cualquier empresa. Queremos destacar que al concentrarse solo en las ventas, seguro que usted descuidará los otros aspectos de su organización empresarial, como el soporte administrativo, las operaciones y la producción, el planeamiento operativo y estratégico, y la toma de decisiones.

 

4.-Busque realizarse a plenitud con su negocio. Como siempre digo, si se metió a un negocio porque le gusta servir a la gente con el producto que entrega, ¡la hizo! Su permanencia, crecimiento y desarrollo en esa actividad, tendrá más significado para usted que solo la compensación económica. 

miércoles, 6 de febrero de 2013

SIMULTANEIDAD

Por: Eduardo Lastra D. (*)

 

Algo que por lo general motiva un alto grado de "estrés" en quienes ocupan puestos gerenciales, es tener que atender numerosos y variados asuntos en tiempos relativamente breves. La responsabilidad de "estar en todas", ocupándose de muchos asuntos y en distintos frentes a la misma vez, ciertamente que produce tensión y en determinadas oportunidades confusión.

 

En efecto, quien es responsable de gerenciar un área determinado de la empresa tiene que planear y organizar el trabajo del área y de él mismo (antes de), coordinar la ejecución de todas y cada una de las actividades (durante), y evaluar los avances periódicos así como los resultados finales de dichas actividades (después de).

 

Naturalmente que en cada una de las fases hay una serie de tareas gerenciales que realizar, tales como:

           

            En el antes de...

Acopiar y sistematizar información, sacar conclusiones, proyectarse hacia el futuro,                               elaborar planes y programas. Coordinar con sus colaboradores tanto para el diagnóstico como para formular propuestas.

 

En el durante

Asignar autoridad y responsabilidad (mediante la delegación), motivar a los colaboradores, mantener una estrecha comunicación con cada colaborador (dependiendo del tamaño de la organización), afinar los canales de supervisión. La toma de decisiones, lo más cerca del terreno de operaciones habrá de ser una constante, a fin de corregir errores sobre la marcha.

 

En el después de ...

Conocer el grado de los avances y los resultados de las actividades y trabajos; saber lo más exactamente posible las causas por las que se hayan podido producir ciertos atrasos, y sobre la base de todo ello tomar las medidas correctivas, que permitan mantener el curso de la programación inicial.

 

Debemos añadir que todas y cada una de los diferentes aspectos del trabajo gerencial deben realizarse tanto de inmediato (en la coyuntura) como en función del mediano y largo plazo. (*)Asesor Corporativo