viernes, 16 de octubre de 2009

Del dicho al hecho, hay mucho por hacer

La necesidad de contar con un marco legal que permita realmente apoyar y promover el emprendimiento moderno en el ámbito de la micro y pequeña empresa, nos llevó a tener el año 2003 la Ley 28015, más o menos de avanzada. Sin embargo, pronto se constató que la complejidad del tema MyPE exigía hacer mejoras en dicho cuerpo normativo, preocupación que se tradujo en la propuesta de varios proyectos de una nueva legislación para las MyPE.

No se terminaba de discutir con orden y profundidad las alternativas a la ley vigente hasta entonces, cuando en la avalancha de decretos legislativos que adecuaban la legislación peruana a los términos del TLC con los EE.UU., aparece el DL 1086 modificando la Ley 28015. Como consecuencia, actualmente tenemos el Reglamento de la Ley MyPE, aprobado por DS 008-2008-TR del 30 de setiembre del 2008, que contiene “las disposiciones aplicables a la promoción de la competitividad, formalización y desarrollo de la micro y pequeña empresa y del acceso al empleo decente”.

Podemos decir que hay consenso entre los expertos, académicos, políticos y los propios empresarios de la micro y pequeña empresa, de que las normas actuales son necesarias pero no suficientes, para constituirse en un marco legal verdaderamente catalizador del desarrollo de las MyPE. De manera que, en este campo, la tarea sigue pendiente. Sabemos también, que aun la mejor de las leyes requiere de entidades burocráticas eficientes para implementarlas, lo que se constituye en todo un desafío pendiente en lo que debe ser la reforma del Estado

Recordamos que allá por el año 1996, incursionamos en el tema MyPE, porque entendíamos la naturaleza integral y compleja de la realidad de la micro y pequeña empresa; a diferencia de la concepción que se tenía en ese momento: actividad informal, economía marginal y su atención tenía ribetes de filantropía. Actualmente, la MyPE merece la atención de personalidades muy importantes, estudios de expertos e instituciones de renombre, y en los medios de comunicación abundan espacios que muestran experiencias empresariales de sobrevivencia y de las “más exitosas”.

Cualquier investigación entre los empresarios y trabajadores de la micro y pequeña empresa del Perú, encontrará que junto a los bajos niveles de productividad hay un empuje revestido de pundonor de esos nueve millones de personas, que pese a la precariedad de recursos y el muy limitado apoyo de los gobiernos nacional, regional y local, siguen “parando la olla” y contribuyendo con el tan mencionado 42% del Producto Bruto Interno.

Sostenemos, que cual terreno actualmente baldío por desatención, la micro y pequeña empresa está lista para fructificar si se le facilitan accesos a la capacitación y la tecnología, a las fuentes de financiamiento más justas, a las oportunidades de consorciamiento empresarial. Por eso, felicitamos todos los esfuerzos públicos y privados en esta dirección, pero reclamamos mayor sinergia y dedicación.

elastra@mundomype.com
CEL. 9.9617.8473

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