jueves, 27 de mayo de 2010

Lo que dijimos en 1999

La CONFIEP frente al Perú

 

Por: Eduardo Lastra D.*

 

            21 de los 38 votos institucionales determinaron el triunfo de Manuel Sotomayor, representante de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP) eligiéndolo como el décimo presidente de la Confederación de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP), luego de un caldeado ambiente electoral, donde las distancias entre los contendientes se determinaban por la "cercanía" o "independencia" respecto del gobierno (más precisamente del ministro de Economía Jorge Camet).

 

Un poco de historia

 

            Recordamos que allá por 1977 a 1978 la idea de conformar una suerte de unión de empresarios peruanos, era movilizada por personas inquietas como Juan Antonio Aguirre Roca y Alberto Saccio, entre otras. La idea fuerza básica era que los empresarios no solamente debían criticar las acciones del gobierno, sino que debían aportar soluciones con horizontes de mediano y largo plazos; es decir, se hablaba de que el empresario no sólo debe reaccionar sino anticiparse con visión proyectiva pensando en el Perú.

            Entre 1979  y 1980 las oficinas de IPAE fueron testigos de una serie de reuniones de representantes de gremios como SNI, ADEX, CAPECO, SNP, APESEG, CONACO y otros, donde se continuó dando forma a la buscada organización de cúpula de los hombres de empresa.

            En noviembre de 1981 en ceremonia presidida por el presidente de la República Arq. Fernando Belaunde, juramentó el primer presidente de CONFIEP, Ing Julio Piccini, de CAPECO.

            CONFIEP, a esas alturas ya tenía gerente general; pero no tenía sus papeles en regla, pues su minuta de constitución había sido rechazada porque cuatro de los seis gremios que la estaban constituyendo tampoco figuraban en los Registros Públicos. Sin embargo, en menos de dos meses se regularizó todo y CONFIEP ya era persona jurídica, exonerada del impuesto a la renta y perceptora de donaciones.

            El presupuesto de CONFIEP para unos tres años de actividad fue de US$ 4 millones; US$ 2 millones donación de la AID (Agencia de Desarrollo Internacional de los EE.UU.). Una de las líneas claves sería la de conformar un verdadero banco de proyectos de desarrollo regional, para proponerlos al país.

            1987 con el intento de "estatización" de la banca por parte del presidente Alan García, resultó un año clave para CONFIEP, que se encargó de coordinar el financiamiento y los esfuerzos de oposición empresarial ante tal medida. El éxito fue de tal magnitud que una buena parte de los empresarios vinculados a CONFIEP formaron parte del movimiento político Libertad y ocuparon escaños en el parlamento nacional, de julio de 1990 a abril de 1992, cuando el presidente Fujimori decidió disolverlo.

 

La trascendencia gremial

 

            El escenario actual cara al tercer milenio trae otras exigencias para cualquier gremio. Los empresariales tienen que demostrar que no son "mercantilistas" , "llorones", "cortoplacistas" ni  "explotadores".

            Si bien se acepta que un gremio tiene que pensar y actuar básicamente en función de los intereses de sus miembros, en los tiempos actuales de globalización y competitividad, se entiende que los beneficios personales y grupales se diluyen y hasta deterioran (desvalorizan) en contextos atrasados. Los éxitos del empresariado serían "pírricos" en una sociedad pauperizada y por lo tanto convulsionada socialmente.

            Felizmente, los empresarios peruanos cada vez comprenden mejor la llamada responsabilidad social de la empresa, que consiste en compatibilizar el objetivo principal de generar rentabilidad, con la de invertir en el capital humano, preservar el medio ambiente .

            En cuanto a la participación de los empresarios en el debate y la solución de los grandes problemas nacionales como  pobreza y corrupción; para que sus aportes sean realmente representativos y viables, deberá intensificares al interior de las organizaciones gremiales de base, la discusión de alternativas que sean favorables para todos, en términos de generar el bienestar para las mayorías.

 

*Director de la Revista AVANCE ECONÓMICO. 1999 

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