jueves, 16 de febrero de 2012

La rutina no es mala, hagámosla bien

"Me aburre esta rutina", hemos dicho en alguna ocasión, acompañando nuestras palabras con un bostezo. Muchas veces, el aburrimiento frente a las tareas rutinarias son causas de errores, que generan deficiencias en la calidad del trabajo y elevan los costos de los productos. Para no aburrirse frente a la rutina:

1.-Piense que la rutina es importante. Acostarse-despertarse-levantarse-acostarse-despertarse-levantarse. Producir-vender-cobrar-producir-vender-cobrar. Quiero que estas rutinas sigan por muchos años más.

2.-Controle y perfeccione sus rutinas. Establezca los pasos claves para que el trabajo sea realizado correctamente y busque mejorar esos procesos. 

3.-Delegue la ejecución de las tareas rutinarias. Si le es posible, introduzca "sangre nueva" a su organización. Enseñe cómo hacer el trabajo a gente nueva.

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