miércoles, 2 de mayo de 2012

Mi vida es el trabajo

¿Qué respondería el águila, si le preguntáramos: ¿por qué vuelas? ¿Por qué mudas de tus garras y pico? Quizá diría: "No lo sé", o tal vez: "Así soy".

El 30 de abril, acabo de cumplir 68 años de edad. Mi recuerdo, de los seis o siete años de edad es ayudando a mi madre en los quehaceres de la casa, seguro por ser hijo mayor; en la atención a la tienda (la pequeña bodega) y la elaboración de pan y chicha de jora para la venta, hasta los 14 años, en nuestra vida familiar itinerante por el Callejón de Conchucos, en Ancash.

Ya en Lima, paralelamente a mis estudios secundarios en la Gran Unidad Escolar Ricardo Palma; las vacaciones de fin de año y de fiestas patrias eran momentos para generarme ingresos, con los cuales financiaba mi doble juego del  uniforme escolar y los útiles. Para ello, hice 999 de los mil oficios. Gracias a mi tía materna y la generosidad de su esposo, tuve casa y comida, en el distrito de Miraflores.

Paralelamente a las clases en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, además de mi labor de dirigente estudiantil, incursioné en diferentes emprendimientos empresariales. Ser vendedor y dictar clases a mis propios compañeros, afinó mis habilidades docentes, que más tarde y hasta ahora serían mis medios de ganarme la vida.

En las breves épocas que me desempeñé como funcionario público y privado, tampoco tuve la oportunidad de vacaciones reales ni años sabáticos.

En 1980, cuando fundé ILADE no imaginé que sería el vehículo para hacer lo que más me gusta, hasta que la muerte nos separe. En 1996 añadí Mundo MyPE, ambas organizaciones me permiten contribuir con el éxito de las mujeres y hombres que hacen micro y pequeña empresa en nuestro país. En este proyecto de vida, soy afortunado de tener la compañera y la familia que tengo.

Por disfrutar del trabajo que hago y recibir el pago del reconocimiento agradecido de las personas a las que sirvo, no he tenido tiempo de descansar ni vacacionar. Actualmente, que ya soy pensionista, desde hace tres años. Digo que estoy viviendo plenamente mi etapa de jubilación laboral, porque seguiré trabajando hasta exhalar el último suspiro terrenal. Sin lamentos, me iré feliz.

Eduardo Lastra D.

elastra@mundomype.com

www.escuelaempresarialeduardolastra.com

1 comentario:

  1. Eduardo, Feliz Cumplemenos atrasado... desde hace unos meses sigo tus comentarios mensuales que recibo en mi e-mail.
    Me alegra saber que te sientes realizado y que te gusta lo que haces... Doy testimonio de lo que mencionas ya que comparti aulas sanmarquinas contigo...
    Muchos éxitos en tu vida profesional y te felicito por tu actitud positiva. Que Dios te Bendiga.

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