sábado, 12 de febrero de 2011

MyPE: Responsabilidades Macro y Micro

Por: Eduardo Lastra D. (*)

Si quisiéramos ubicar a las micro y pequeñas empresas (MyPE) en el contexto de la realidad económica y social del Perú, tenemos que utilizar la información generalmente aceptada, que es la siguiente: Las MyPE aportan el 42% del Producto Bruto Interno (PBI); ocupan a más del 75% de la Población Económicamente Activa (PEA); el 99,63% de las empresas son micro y pequeñas, y su existencia constituye el llamado "colchón social", por  evitar  descalabros socio-políticos. Esto es lo que nos hace afirmar que es una realidad significativa.

Visto así, este perfil de las MyPE  debiera concitar la mayor de las preocupaciones por establecer políticas públicas, destinadas a proporcionarles acciones de promoción y de ayuda que permitan combatir la marcada informalidad e ilegalidad, para que elevando sus niveles de productividad se incorporen a una sostenible economía social de mercado.

Sin embargo, vemos que incluso en épocas electorales las opciones de gobierno en competencia no expresan planteamientos coherentes y viables, para atender esta compleja realidad llamada micro y pequeña empresa. Y seguramente que cuando estén en el poder, lo que hagan será consistente con esa ausencia de claridad en el enfoque.

Una respuesta a por qué se hace tan poco por las MyPE, pudiera estar en el concepto de Tasa de Actividad Emprendedora (TAE). Este índice, relaciona la cantidad de pequeños emprendimientos con el producto bruto de un país. En términos sencillos dice que cuanto más MyPE haya es malo para la economía y para la calidad del empleo. Ejemplos de TAE del 2009: Japón 3,3%, Italia 3,7%, Alemania 4,1%, EE.UU. 8%, según cifras del 2010, Perú 27,2%, Ghana 33,9, Bolivia 38,6%.  En otras palabras, la "política" sería la de no alentar el surgimiento ni la existencia de las MyPE.

En la realidad vemos que, el joven que invirtió en hacerse profesional y no encuentra ocupación, el empleado cuya remuneración no cubre su canasta familiar, el que se queda desempleado y no logra recolocarse, el que a pesar de estar jubilado tiene que seguir trabajando para completar su presupuesto. Todos ellos ven como única posibilidad de generarse ingresos, la de lanzarse a la aventura empresarial, con todas sus consecuencias. A esto hay que agregar,  a las personas que tienen las características de emprendedores natos, que se ven únicamente como empresarios y no de empleados.

Cualquiera sea la magnitud del fenómeno de la micro y pequeña empresa ("emprendedurismo"), seguiremos sosteniendo que es perfectamente factible elevar sus niveles de productividad encaminado hacia su competitividad relativa. Para lo cual se requieren de políticas y acciones público-privadas estratégicamente concebidas y aplicadas con altos grados de concertación.

Independientemente, de si lo macro mejora o no para las MyPE, los empresarios de la micro y pequeña empresa, tenemos que seguir luchando por nuestra sobrevivencia y apostando por mejorar el manejo de nuestros negocios, especialmente vía la capacitación técnica y empresarial; sin descuidar las tareas de la asociatividad productiva y representativa.

(*) Presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo Empresarial,  ILADE y Director de Mundo MyPE

1 comentario:

  1. quisiera saber cuantas MYPES hay en la ciudad de arequipa; el más actualizado. Soy estudiante

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